Encadenando Buena Voluntad

Novilunio de Aries

Todos y cada uno de nosotros cuando nos planteamos qué es la buena voluntad, sabemos intuitivamente que es una predisposición amorosa hacia los demás que actúa como pegamento, que nos cohesiona y vincula creando relaciones armoniosas.

Es un principio o idea de Dios. Dios es amor, inteligencia y voluntad. Como seres divinos, somos capaces de amar, de desarrollar nuestra mente y de tener propósito, dirección y voluntad.

Hoy nos centraremos en la buena voluntad o voluntad al bien. La voluntad es una experiencia individual y la voluntad al bien concierne al grupo.

El grupo, es el ente en el que las personas experimentan las relaciones. El grupo es un útero donde los participantes experimentan todo tipo de conflictos no resueltos en la infancia. Si te sentiste separado, no reconocido, si eres el mayor o el pequeño, tu rol será el que viviste. Si las personas del grupo tienen mayor consciencia, ese rol inconsciente y automático ya habrá cambiado y será más fácil relacionarnos entre sí.

El grupo es una unidad, compuesta por diferentes personas, con un objetivo común. Todo lo que ocurre en esta unidad afecta a todos sus componentes. Cuando dos personas del grupo se enamoran, el grupo está cohesionado. También hay un chivo expiatorio que expresa el malestar del grupo….

Siguiendo este hilo nos damos cuenta que, si todos somos afectados por todos, la crítica, la intolerancia y la irritabilidad son fenómenos que ocurren en los grupos por inmadurez emocional. El caso es que estos problemas pueden ser mitigados por la buena voluntad o voluntad al bien para todos.

Cuando la voluntad al bien es consciente, pienso bien de ti, me muestro servicial, conecto con tus necesidades. Si mi actitud es correcta hacia los demás y soy consciente de mis roles y tendencias de personalidad, la voluntad al bien para el mayor número de personas, creará vinculo, armonía y unidad grupal o unanimidad.

El contacto es una necesidad vital y los grupos son el lugar para vivir el tacto, como cuidado de los demás, desde la palabra y la acción y también el contacto, vínculo y relaciones.

Incorporar la voluntad al bien en nuestro día a día en todos nuestros grupos, familia, amigos y trabajo creará una cadena de buena voluntad, y propongo que sea este novilunio el inicio de esta cadena, para mejorar la comunicación en todos los grupos en los que participemos y poco a poco pongamos nuestro grano de arena para mejorar el mundo.

Margarita Herrero. Abril 2012. Estudiante de la Formación en Meditación Creativa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *