PLENILUNIO DE GÉMINIS · EL SIGNO DE GÉMINIS

El glifo de Géminis son dos columnas o líneas verticales paralelas unidas arriba y abajo por dos cuencos. También es una simplificación de las figuras mitológicas de Cástor y Pólux, los gemelos. Pólux, hijo de Zeus, es de origen celeste y por lo tanto inmortal, mientras que Cástor, hijo de Tindareo, es de origen terrestre y por lo tanto mortal, representando el alma y la personalidad o la parte objetiva y la parte subjetiva en el ser humano.

Géminis es un signo dual que pertenece al elemento aire y a la cruz mutable. Como signo de aire tiene que ver con el plano mental y esa dualidad se manifiesta como duda o incapacidad para decidirse en una dirección. La duda es inherente a Géminis y el impulso de buscar tiene más importancia, en ocasiones, que encontrar. Tiene una necesidad urgente de inmediatez. Esto hace de él un ser voluble, inseguro, crítico y escéptico, capaz de empezar muchas cosas, pero no acabar ninguna, dejando así abierta la posibilidad de cambiar de rumbo.

El Géminis evolucionado hace un correcto uso de su capacidad reflexiva y de un discernimiento que lo lleva a la búsqueda de significado, le da una correcta dirección y orientación internas, una meta y un propósito a llevar a cabo, integrando así las cualidades de su signo opuesto, Sagitario, donde todo se eleva a la mente superior para una reflexión más profunda.

Los regentes de Géminis: Mercurio-Venus

Mercurio es el regente exotérico de Géminis, es el mediador entre lo de arriba y lo de abajo, entre la mente concreta y la mente abstracta.

Mercurio como regente de Géminis, tiene que ver con la palabra y la comunicación, que puede convertirse en una simple verborrea superficial e inútil, de chismes y rumores cuando surgen de la mente inferior, o una gran capacidad de transmitir los pensamientos sin distorsión cuando surgen de una mente superior. El Maestro DK nos dice que «El factor más poderoso en el control del habla es un corazón amoroso”. Quizás sea esa la razón de que Venus rija en el plano del alma, ya que, como regente esotérico, le otorga a Géminis un sentido de los valores y esa cualidad unificadora, que es amor inteligente. Venus también reúne a los pares de opuestos en el plano mental, creando armonía, belleza y sabiduría.

Para este plenilunio vemos un triángulo de rendimiento formado por la oposición Sol-Nodo a la Luna y cuadratura a Júpiter, que recibe el impacto de la oposición; el desarrollo de la autoconciencia es un trabajo interno y externo, que se da también en el intercambio de ideas y compartiendo nuestros conocimientos y vivencias con los demás.

Mercurio y Venus, los dos regentes de Géminis, están unidos por una bonita conjunción en el signo de su regencia. Cuando la mente y el corazón van de la mano, el resultado son las correctas relaciones: correctos pensamientos y correctas palabras, lo que llevará a la acción correcta de Marte, porque cuando Marte funciona en sintonía con el plan de la mente, hay armonía; sumado a la empatía de Neptuno en Piscis. Sabemos que la influencia de Neptuno en Piscis puede crear mucha confusión, pero también nos acerca a una comprensión intuitiva de las realidades espirituales.

Vemos también una cuadratura entre Saturno y Urano. Las nuevas ideas y avances que trae Urano pueden materializarse con la ayuda de Saturno. Sentido de la responsabilidad grupal y social sin renunciar a la libertad individual.

Lola Martínez. 26 de Mayo 2021

REUNIÓN DE MEDITACIÓN· LUNA LLENA DE GÉMINIS

“Reconozco mi otro yo, y en el menguar de ese yo, crezco y resplandezco”
“Que la inestabilidad haga su trabajo”

En el trabajo que realiza Hércules en este signo, el Maestro le dice las siguientes palabras: “Aprende a vivir” y a mí, por un lado, me resulta sorprendente cómo esta afirmación guarda una profunda relación con los pensamientos simientes de Géminis y, por otro, la tarea que tenemos que hacer todos nosotros.

El Festival de la Humanidad nos recuerda la buena voluntad innata de los seres humanos, esa profunda aspiración de llegar a expresar las correctas relaciones para que la vida en la tierra sea más pacífica, generosa y acogedora.

Este anhelo se ve reflejado en el Artículo 1º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Se dice que los derechos humanos son garantías esenciales para que podamos vivir como personas. Sin ellos no podemos cultivar ni ejercer plenamente nuestras cualidades, inteligencia, talento y espiritualidad.

Establece que todos nacemos libres e iguales en dignidad y derecho a la vida, a tener libertad de expresión, a no ser esclavizados, a fundar una familia, a tener un trabajo digno y a un salario justo.

Pero vemos en nuestro entorno más cercano y en todo el planeta que esta premisa no se cumple. El mundo se encuentra en un punto crítico. Estamos presenciando el nivel más alto de sufrimiento humano desde la segunda guerra mundial.

En mayo de 2016 se celebró en Estambul la Cumbre Humanitaria Mundial y, entre otros puntos, destacan los siguientes:

-No dejar nadie atrás.

-Trabajar de manera diferente para poner fin a las necesidades.

-Invertir en humanidad.

Merece mención especial el último punto: invertir en humanidad.

Existe una humanidad, por ella corre la misma sangre, capacidades, objetivos, ilusiones, sentimientos, aspiraciones. La diferencia estriba en el cómo se lleguen a desarrollar y utilizar las habilidades, objetivos, intuiciones. Este desarrollo es individual, lo lleva a cabo cada persona y el resultado es fruto de su esfuerzo. Pero este logro revierte en la comunidad, en su medio ambiente y por extensión el éxito particular lo es, también, de toda la humanidad. Así, poco a poco, ciudadano a ciudadano, con empeño, tesón, paciencia, el grupo avanza con paso firme y el triunfo es mérito de todos, pero la realidad de esta hermandad ha de venir de la mano de las correctas relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza.

Parece que sea un sueño, una utopía, pero la camaradería, el compañerismo, la colaboración espontánea y genuina de los ciudadanos están dando respuesta a la necesidad que surge en estos momentos.

En este periodo de pandemia mundial hemos experimentado un vertiginoso cambio en la forma de vivir, de relacionarnos, que ha puesto y continúa poniendo a prueba nuestros recursos, habilidades e ingenio.

La inestabilidad nos zarandea, nos lleva de un punto a otro, a tropezar, a dudar, a buscar nuevas formas de hacer, a renunciar y hacer sacrificios.

Los periodos de inestabilidad facilitan cambios y experiencias para aprender a desenvolvernos, a crecer como personas orientadas hacia la luz y la divinidad, si estamos dispuestos a esforzarnos para llevar adelante la tarea.

Desde el instante en que nos comprometemos a buscar soluciones, a encontrar puntos en común, nos vamos fijando en los demás y vamos reconociéndolos y apreciando la luz que brilla en sus corazones. Entonces estamos aprendiendo a vivir, porque compartimos, ponemos en común lo que somos, lo que tenemos y es por medio de esa interacción que volvemos a reemprender nuestro camino un poco más generosos, más alegres, y más sabios.

Es precisamente en el reconocimiento de que estamos dotados de conciencia, que podemos comenzar a tratar con dignidad, con respeto, con espíritu de buena voluntad, a nuestros compañeros de viaje, nuestros hermanos. Entonces emergerá, sin lugar a dudas, una visión del nuevo mundo que todos queremos. Un mundo sostenido por los valores de la colaboración grupal, el compartir inteligente y el amor incondicional hacia toda la humanidad y reinos de la naturaleza.

Pepa Barea. 26 de Mayo 2021

PLENILUNIO DE TAURO · EL SIGNO DE TAURO

Tauro pertenece al elemento Tierra y a la Cruz Fija. Esto da a los nativos de este signo un carácter perseverante, resistente, orientándose al esfuerzo constante, llevando a cabo las cosas de manera realista y pragmática. Los signos que pertenecen al elemento Tierra se dice que son los constructores. La imagen bovina del signo sugiere lentitud, pesadez y empecinamiento, aunque también indica paciencia, búsqueda de seguridad y de bienestar. Huye instintivamente de las improvisaciones, le gusta rumiar y masticar las decisiones antes de tomarlas. La expresión popular sería “lento, pero seguro”.

El glifo de Tauro es un semicírculo sobre un círculo que representa los cuernos del toro. El cuenco significa la recepción de ideas o energías que provienen de fuera. El círculo cerrado indica que lo recibido se guarda en el interior a la espera de materializarse.

Tauro con su concentrada fuerza de voluntad puede conseguir fácilmente cualquier cosa que se proponga, porque una vez el deseo ha despertado su interés no renunciará a su propósito. Su fuerte naturaleza emocional puede enfocarla tanto en asuntos materiales como espirituales ya que Tauro es el símbolo del deseo en todas sus fases. Para la persona común el deseo es puramente material, pero una vez la persona ha evolucionado en consciencia ese deseo se convierte en una aspiración o anhelo espiritual. Al Tauro evolucionado se lo relaciona con la luz de la aspiración y el conocimiento.

Los planetas regentes: Venus y Vulcano.

Venus es el planeta exotérico que rige a Tauro a nivel de la personalidad, de ahí el refinamiento que caracteriza a las personas de este signo, su sentido de la sensualidad, de la belleza y la armonía que irradian. La influencia venusina exalta la realidad para hacerla más apetecible a los sentidos y le transmite a Tauro el afán de gozarlo y poseerlo todo

 Por otro lado, Vulcano es el regente esotérico de Tauro que a nivel del alma confiere voluntad y persistencia para ir forjando la aspiración hacia lo superior.

Tauro-Escorpio forman parte del Eje de posesiones: una polaridad que ha de ser integrada para poder seguir el desarrollo espiritual. El deseo materialista ha de ser transmutado en aspiración, transformación que se conseguirá a través de las pruebas de Escorpio.

En este plenilunio vemos una gran conjunción de planetas en Tauro: Sol, Urano, Venus y Mercurio haciendo una cuadratura a Saturno en Acuario y una oposición a la Luna en Escorpio. La gran conjunción en Tauro pone a nuestra disposición recursos suficientes que mediante la voluntad al bien pueden ser utilizados de manera creativa, pensando en el mayor bien para el mayor número. Saturno, el planeta que impone la ley y que también ofrece la oportunidad, nos insta a hacernos responsables y establecer unas correctas relaciones, basadas en las leyes y principios de la nueva era. Ya no se trata del individuo aislado, sino del grupo, de la sociedad. Los recursos han de estar a disposición de toda la familia humana. La perseverancia y tenacidad taurina nos permitirá materializar en servicio el anhelo de nuestros corazones y el propósito de nuestra alma.

 

Neptuno en Piscis no recibe ningún aspecto por lo que su energía permanece pura ofreciendo su vibración de amor incluyente, de amor universal y de unidad.

Lola Martínez. Abril 2021

REUNIÓN DE MEDITACIÓN LUNA LLENA DE TAURO FESTIVAL DE WESAK

“Veo, y cuando el ojo está abierto, todo es luz”
“Que la lucha sea perseverante”

A Tauro se le asocia con el deseo y con el gusto por la vida, representando el atractivo influjo que ejerce la materia sobre el espíritu. No obstante, se dice que el deseo es la otra cara de la voluntad, ya que sin ese incentivo no se logran los propósitos.

La tarea no es fácil, hecho que se recoge en el pensamiento simiente de la forma: “Que la lucha sea perseverante.” Es una lucha constante, que afecta tanto a las personas como a todos los ámbitos de la sociedad y a las relaciones en general, pero la determinación de cumplir con el propósito de la vida, también lo es. Por eso es imprescindible cultivar las cualidades de la mente, siempre matizadas por la buena voluntad, por tener en perspectiva el bien común y estar

dispuestos a realizar los esfuerzos necesarios para mejorar la calidad de vida, las relaciones con los demás, en definitiva, trabajar por una sociedad más justa y armoniosa.

Es probable que nos preguntemos: ¿Cómo hacerlo? Podemos reflexionar sobre la afirmación que el Maestro le dice a Hércules justo antes de comenzar el segundo trabajo relacionado con el signo de Tauro: “Los dones del fracaso garantizan el éxito, cuando son correctamente comprendidos.”

Todos poseemos la capacidad creadora para construir y desarrollar ideas, pero debemos aplicar con exquisito cuidado el discernimiento, entonces, poco a poco, la mente no se deja llevar por expectativas, ni pretensiones ni ilusiones, sino que la luz va iluminando y pone de manifiesto aquello que no veíamos.

La mente es nuestra herramienta y podemos emplearla como si de un faro se tratara, dirigiéndola allí donde haga falta. La luz del pensamiento acostumbra a ser fría y tenemos que matizarla con el amor, la generosidad y la tolerancia del corazón. Así, cuando el ojo está abierto y mirando, comprende y puede ver las fragilidades, fracasos, virtudes y conquistas de las personas, de los grupos y colectividades, como aspectos de un todo mayor. Ahora estamos en condiciones de llegar a entender, hasta donde podemos, las causas y significados de lo que está sucediendo.

Esta nueva orientación de los pensamientos, sostenida por la firme voluntad de colaborar, de adhesión incondicional a unos valores espirituales, debe encontrar su salida y expresión en la vida cotidiana, que esos valores sean la característica distintiva de nuestras palabras, acciones, sentimientos y pensamientos.

Tropezaremos, caeremos, fracasaremos, volveremos a levantarnos y de nuevo volver a comenzar, pero empezaremos a experimentar la iluminación, que acompañada de la inofensividad, se convierten en los tesoros más preciados que podemos alcanzar y a la vez, ofrecer a toda la humanidad y al planeta.

Pepa Barea. Abril 2021

 

EL SIGNO DE ARIES·PLENILUNIO DE ARIES

Aries pertenece a la cruz cardinal y al elemento Fuego: pasión, entusiasmo, impulso… Se dice del nativo de Aries que tiene el ímpetu y el brío de los brotes en primavera.

Las claves principales que lo identifican son el inicio, la renovación, la aceleración. Le atrae todo lo nuevo, todo lo que entraña una aventura, un riesgo, un reto.

El símbolo para Aries es el carnero y como el carnero, Aries dispone de fuerza y determinación, pero cuando el individuo aún está poco evolucionado en conciencia, esa fuerza carece de dirección. Su energía es imprescindible para poner cualquier asunto en marcha, aunque su interés decae a medida que entra en la rutina.

Aries no es muy dado a aceptar consejos ya que quiere experimentarlo todo directamente. Las dificultades con las que se encuentra, en lugar de amedrentarle, le animan a continuar con más fuerza, y se crece ante la dificultad. Generalmente no suele analizar a priori las consecuencias de sus actos; primero actúa, luego piensa. Se lanza a la acción de cabeza, ya que aborrece la monotonía. Necesita estar siempre embarcado en algo, sentirse útil, de lo contrario, puede sentirse frustrado, apático o decaído. La diplomacia no suele ser una de sus principales virtudes, ya que prefiere ir al grano, sin rodeos. Es individualista y radical por naturaleza y, cuando actúa, pone toda la carne en el asador. No sabe, por lo general, encontrar el punto medio de las cosas, así que para él todo es blanco o negro.

Aries necesita cultivar la moderación y aprender a dosificar sus fuerzas. A través de la energía de Aries nos viene el impulso para trabajar sobre nosotros mismos, porque nada puede renovarse si no empezamos por renovarnos a nosotros mismos. El Aries evolucionado en conciencia deja que se manifieste a través de él la parte divina que lleva dentro y sirve haciendo uso de su voluntad, de su fe y entusiasmo.

Aries-Libra forman parte del eje de Encuentro: Yo-Tú. Esta polaridad la vamos integrando a medida que nos reconocemos en el otro; sólo mostrándonos de manera honesta y sincera podemos reconocernos como almas.

Los planetas regentes

Marte es el regente exotérico de Aries y Mercurio el regente esotérico. Marte primero actúa y después piensa, pero, cuando la persona se va haciendo más consciente en el camino espiritual, la influencia de Mercurio es cada vez más fuerte, de manera que el ariano desarrolla percepción mental y capacidad para analizar y discriminar antes de actuar.

Durante este plenilunio, la figura principal que  ocupa toda la carta es un “Cometa”. En uno de los vértices vemos la conjunción Sol-Venus en Aries y en el lado opuesto tenemos a la Luna en Libra; también forman parte de esta figura la conjunción Marte-Nodo Norte en Géminis y Saturno en Acuario. Esta figura apunta a que el impulso ariano aspira a la perfección y armonía en las relaciones. Sólo desde la empatía, la comprensión, el amor inteligente podemos equilibrar la tensión de la oposición de manera que el Yo y el Tú se entiendan y colaboren.  

Hay voluntad para el intercambio de ideas y para enfocar y dirigir la voluntad de manera que podamos materializar unas correctas relaciones humanas. Plutón en Capricornio no recibe ningún aspecto; sigue haciendo limpieza permitiendo aflorar a nuestra conciencia todo aquello que ya no sirve al propósito de desarrollo por cristalizado y caduco y poder seguir avanzando como individuos y como humanidad.

Lola Martínez. Marzo 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE ARIES· FESTIVAL DE PASCUA

“Surjo y desde el plano de la mente, rijo”

Es primavera, el inicio de la vida surge en Aries. Las semillas protegidas y resguardadas del frío invierno van germinando y, lentamente, se abren camino a través de la tierra en busca del sol y la brisa. La naturaleza canta y entrega sus frutos a la Vida.

Algo parecido debiera ocurrirles a las personas, que esa chispa primaveral se convirtiera en ese incentivo que las acerque a su espíritu, adormecido en lo profundo del corazón, impulsándolas a alejarse del materialismo y del egoísmo, a que se aproximen a un nuevo modo de vida más colaborativo, participativo y horizontal, un mundo no tan protocolario, rígido y jerarquizado. Esta vida actúa desde lo más interno, expresándose en todo cuanto hacemos, decimos, sentimos.

El signo de Aries es un signo de fuego y gobierna la cabeza, lo que quiere decir que todos los seres humanos somos creadores, podemos pensar y elaborar ideas, no solo los nacidos bajo este signo. En general, pensamos que nuestros pensamientos son muy “nuestros”, muy íntimos, que no salen de nosotros, pero no es del todo cierto. La interconexión se da a todos los niveles, físico, emocional, mental y espiritual. Son estados de conciencia, actitudes. Todos nos esforzamos por salir adelante, sufrimos, fracasamos, triunfamos, tropezamos y volvemos a levantarnos para empezar de nuevo la lucha. Todos llevamos en nosotros la simiente del renacimiento, de generar estados de conciencia benévolos, acogedores, amorosos, de vivir con actitud sana y optimista, que reflejen la esperanza de que un mundo mejor es posible, que la armonía, el respeto y la sensatez son realidades manifestadas en todo cuanto hacemos.

El poder del pensamiento es tremendo y todos debemos aprender a conducirlo hacia el bien común, a comprender que por medio de él puede causarse mucho daño, pero también puede hacerse mucho bien. No podemos demorar la responsabilidad que tenemos. Surge en mi mente el dicho: “Por sus obras les conoceréis”

¿Cómo nos comportamos? ¿Qué calidad tiene nuestro trabajo? ¿Qué intenciones nos impelen a la acción? ¿Somos capaces de demostrar buena voluntad en nuestro día a día? Son preguntas que podemos contestarlas a la luz de la conciencia que está expresándose en este signo de Aries.

Nuestro pensamiento debe tener sentido de proporción, de equilibrio, justo, imparcial, que sepa apreciar los valores espirituales que determinan nuestras actitudes y disposiciones. Entonces, en una vuelta más elevada de la espiral, esta inclusividad se traslada al medio ambiente, a las ciudades y pueblos donde residimos, a los contactos con otras personas, a crear esa atmósfera mental que llegue a modificar las políticas de las naciones, de los organismos internacionales para que sean más humanas, más íntegras.

De forma clara, diáfana y sintética nos presenta la tarea que tenemos por delante. La entendemos y estamos de acuerdo con su significado, pero ¿por qué no somos capaces de ponerla en práctica?, ¿qué nos detiene, a qué tenemos miedo, a qué no estamos dispuestos a renunciar?

Desde el momento en que nos formulamos preguntas como las anteriores, es cuando la buena voluntad entra en acción, primero hace que nos desprendamos de lo que no es adecuado para albergar el nuevo espíritu en nuestro corazón, luego nos prepara para recibir la nueva vida, para, en tercer lugar, entregarla en todo cuanto hagamos, en ofrecerla desinteresadamente.

La tarea no es fácil y exigirá paciencia y persistencia, pero el trabajo en equipo, el saber que la humanidad avanza hacia un futuro mejor son indicadores que la buena voluntad está dando sus frutos, que la bondad y generosidad del corazón del hombre son una realidad que nos dirige hacia un nuevo mundo más armonioso, más justo, más sabio y amoroso.

Pepa Barea. Marzo 2021

MEDITACIÓN GRUPAL·PLENILUNIO DE PISCIS

Piscis es un signo dual, su símbolo son dos
peces unidos por el hilo o sutratma, el cordón
plateado. Un pez representa el alma, el otro la
personalidad. Piscis pertenece al elemento
Agua y a la Cruz Mutable y esto hace que Piscis
sea muy emocional, sensitivo, sensible y
compasivo; es muy receptivo a las personas de
su entorno y capta fácilmente las energías e
impresiones que, si son negativas, pueden
debilitarlo energéticamente.
Cuando Piscis está poco desarrollado en
conciencia es pasivo e inactivo, confuso, con
poco sentido de la realidad y por tanto poco
dispuesto a asumir responsabilidades, e
inclinado a un cierto victimismo. A menudo se
refugia en un mundo de fantasía o escapismo.
Cuando Piscis ha evolucionado en conciencia,
siente el deseo por conocer la verdad a un
nivel espiritual profundo y puede percibir la
unidad que subyace en el universo de manera
más rápida que otros signos. Piscis es el signo
de la devoción y la entrega. Su inclinación
mística hace que busque lo más elevado en
todas las cosas. Se mueve en la dualidad entre
espíritu y materia, y le resulta difícil encontrar
la forma de unir ambos polos.

La polaridad Piscis – Virgo
Piscis, junto con Virgo, su signo opuesto,
forman parte del Eje de existencia. Virgo,
práctico y realista, está preparado para
afrontar los retos de la vida diaria y mantener
un orden, mientras que el idealista Piscis
anhela vivir libre de responsabilidades. Virgo
puede ayudar a Piscis a poner orden en ese
universo de ensoñación en el que se mueve y
a concretar sus ideales. Piscis puede ayudar a
Virgo a ser más imaginativo.

Los planetas regentes 
Júpiter y Neptuno son los regentes exotéricos
de Piscis y Plutón el regente esotérico. A
través de Júpiter ganamos claridad de
percepción y expandimos nuestra conciencia,
mientras que Neptuno nos incita a
relacionarnos desde el corazón, diluyendo
actitudes separatistas que no son más que
espejismos de nuestro pequeño yo.
Plutón mediante el uso de la voluntad nos
ayuda a eliminar todo lo cristalizado, aquello
que ya no sirve para nuestra evolución.

En este plenilunio se forma una figura llamada
“Canalizador” que da un gran dinamismo para
avanzar en nuestro proceso de desarrollo en
conciencia.
Neptuno está en Piscis, su propio signo, y no
recibe ningún aspecto. Neptuno nos conecta con la visión del amor universal, con el impulso creativo que se manifiesta a través de las artes, y el impulso a la autotrascendencia, a reconocernos como chispas divinas formando parte de un Todo mayor. 

Vemos también a los tres planetas de la inteligencia (Mercurio-Júpiter Saturno) en Acuario haciendo trígono al Nodo Norte en Géminis, lo que nos permite establecer unas correctas relaciones de fraternidad a través del servicio desinteresado. También vemos un trígono entre Marte en Tauro y Plutón en Capricornio que nos emplaza a trabajar por una distribución de los recursos pensando en el mayor bien para el mayor número.

Lola Martínez. Febrero 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE PISCIS

“Abandono el hogar del Padre y regresando, salvo”
“Entra en la materia”

Este es el último trabajo del ciclo anual, la casa 12 del zodíaco. Se cierra el círculo y se abre un espacio de silencio, quietud y de recapitulación desde el que comenzar de nuevo. Es la oportunidad de recoger los frutos y semillas para progresar en el nuevo ciclo, planes que verán la luz en la primavera presentida, a la vez que nos invita a reflexionar sobre qué estamos haciendo con nuestra vida, de renunciar a lo antiguo, a lo que ya no sirve, a todos nuestros deseos, ambiciones, anhelos y sentimientos de aspiración personal.

Este trabajo nos hace pensar sobre la labor que tenemos que realizar cuando decidimos poner los pies en el Sendero de retorno, pues Piscis rige los pies. Se trata de purificar y elevar la vibración de nuestros cuerpos emocional y mental para colocarlos al servicio del alma.

Tenemos la oportunidad de descubrir nuestras ataduras y apreciar la tarea que debemos hacer sobre nosotros mismos y en nuestro medio ambiente. Vamos comprendiendo que las renuncias materiales y emocionales tienen un enorme valor y aprendemos a vivir desde el desapego.

Conocemos por propia experiencia lo difícil que es este proceso de renuncia, de hacer sitio a lo nuevo. La personalidad se ha convertido en la directora de la vida, es capaz de disfrazar los espejismos de la forma más sutil que seamos capaces de imaginar, con tal de seguir siendo la protagonista, pero ha cumplido fielmente con el mandato de “entra en la materia”. Pasar por este proceso nos permite descubrir ciertos aspectos de la vida que nos estaban vedados y otros que se nos habían pasado por alto, no obstante, todos forman parte de la Vida.

La tarea que tenemos por delante no es nada fácil, tanto para una persona, como para un grupo, como para toda la humanidad, pues se trata de poder discernir y comprender las ilusiones y espejismos que nos mantienen esclavizados y atados a la materia, que no nos dejan ver el sentido real de la vida.
Sabemos que el campo de experiencia es este planeta, el aquí y ahora, por lo que necesitamos nuestro cuerpo, nuestras emociones, sentimientos y pensamientos para adquirir experiencia, conocimiento, sabiduría y comprensión de lo que sucede en nuestro interior y a nuestro alrededor.

Piscis es un signo de agua y ésta simboliza las emociones, lo que nos sugiere la idea de colocar las emociones y sentimientos al servicio de la mente iluminada y del desarrollo espiritual, para dar un paso más en el sendero de retorno. Nuestra herramienta más eficaz es cultivar el alineamiento y el contacto con el alma. A medida que lo realizamos se va produciendo cierto discernimiento y comprensión del camino, que nos permite empezar a entender el significado y sentido de nuestra experiencia en el mundo.

Entonces vemos que todo cuanto hemos ido experimentando, vivido y sufrido en uno mismo a través de las vicisitudes del día a día, ha sido adquirido por propio derecho y nos conduce a comportarnos, a actuar, a ser, en definitiva, más prudentes, juiciosos y sabios, emprendiendo la tarea de ayudar a los demás y, en la medida en que sirvamos ofreciendo el agua de vida, así iremos recorriendo el camino de regreso al hogar del Padre.

Pepa Barea. Febrero 2021

EL SIGNO DE ACUARIO·PLENILUNIO DE ACUARIO

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El glifo de Acuario son dos líneas de energía que afluyen de él hacia el mundo de los hombres. Pertenece al elemento Aire y a la cruz fija. Nos dice el M. Tibetano que la cruz fija es la Cruz de la Transmutación donde el deseo se transforma en aspiración y el egoísmo en altruismo. El elemento Aire tiene que ver con el reino de la mente y de las ideas.

Acuario está relacionado con la mente superior y con el mundo de la razón donde predomina el intelecto sobre las emociones, de ahí que los acuarianos tengan una actitud impersonal, de desapego, objetividad y una fría racionalidad. Es el signo de la fraternidad universal, de la hermandad y de las relaciones grupales.

 Los acuarianos son personas de acción, necesitan relacionarse con personas que como él buscan construir sociedades que se ajusten a sus ideales de perfección donde prevalezcan las correctas relaciones de convivencia. Pero para construir una sociedad donde prevalezcan las correctas relaciones por encima del individualismo separatista la ley de Analogía (como es adentro es afuera) exige que ese trabajo sea realizado primero a nivel interno para que posteriormente pueda manifestarse en el exterior.

El acuariano evolucionado utiliza la experiencia a fin de convertir el conocimiento adquirido en un factor de servicio a la humanidad, pone todo lo que posee en su cántaro de agua, lo conserva allí para cuando lo demande el servicio y la necesidad y lo brinda libremente, mientras que el hombre poco evolucionado combate por sus ideas, por sus principios con entusiasmo, pero como la idea por la cual combaten no ha pasado aún por la fase de elaboración interna, sus argumentos carecen de fundamento, detrás de ello no hay nada, le importa más la forma que el contenido.

 

        La polaridad Acuario/Leo. Eje de relaciones

El individuo que en Leo es autoconsciente, cuando ya no gira todo en torno a su bienestar e interés personal, en Acuario, llega a ser un servidor consciente, se consagra al servicio grupal y al bienestar de la humanidad. Mente y corazón trabajan unidos por el bien común.

                           Los planetas regentes              

Urano y Saturno son los regentes exotéricos de Acuario. Júpiter es el regente esotérico.

Hay muchos puntos convergentes entre los valores uranianos y los acuarianos: la sed de libertad, la creatividad, la originalidad, la necesidad de romper moldes, etc… Urano también tiene que ver con el altruismo, con el anhelo de mejorar las condiciones, con las relaciones de grupo, y la fraternidad de las almas. Saturno es el supremo creador de formas, y es gracias a su influencia que el nativo de Acuario logrará materializar en el mundo físico sus creaciones mentales.

Júpiter como regente esotérico tiene que ver con la expansión del alma y de la conciencia espiritual y con la capacidad de irradiar amor y sabiduría en la tierra.

La Carta de este plenilunio nos presenta un triángulo de rendimiento en la cruz fija. La motivación básica de la cruz fija es la seguridad así que la energía del triángulo rojo se emplea para el mantenimiento de un determinado estado. Pero también decíamos al principio que tiene que ver con la transmutación. Los planetas implicados Sol-Júpiter y Saturno están en conjunción en Acuario, la Luna en Leo al otro lado de la oposición; la tensión de la oposición se descarga a través de la conjunción Urano-Marte en Tauro. Estas energías nos hablan de un idealismo práctico; de actuar materializando aquí en la tierra los nuevos valores en línea con los valores acuarianos de fraternidad y conciencia grupal, de servicio, de una distribución de las riquezas pensando en el mayor bien para el mayor número para construir esa nueva humanidad. Toda esa tensión de la figura se debe canalizar como fuerza creativa donde la mente y el corazón han de actuar unidos por el cambio social.

El Nodo Norte en Géminis tiene la tarea de comunicar a los demás el principio de amor universal representado por Neptuno en Piscis y que llevan a las correctas relaciones humanas. La conjunción Venus-Plutón en Capricornio en semisextil a Mercurio en Acuario: Mercurio, trae luz a nuestras mentes sobre la situación actual para poder entender que el viejo sistema de valores basados en relaciones y estructuras de poder ha de dejar paso a ese nuevo sistema más acorde con los valores y principios de la nueva era.

Lola Martínez. Enero 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE ACUARIO

“Soy agua de vida, vertida para los hombres sedientos”

La vida se va revelando etapa tras etapa y nosotros, progresivamente, hacemos lo mismo, vamos ampliando nuestro campo familiar, laboral, social… pues si nos autolimitamos, la vida se empobrece. Cuando somos capaces de vivir para los demás, nos enriquecemos todos.

El signo de acuario nos ofrece la oportunidad de hacer algo por la humanidad, de cooperar con buena voluntad para que la fraternidad empiece a ser una realidad y los miedos, las envidias y los odios vayan desapareciendo.

Es una extraordinaria ocasión para la afirmación:

“Conocemos, Oh Señor de Vida y Amor la necesidad. Conmueve nuevamente nuestros corazones con amor, para que nosotros también podamos amar y dar.

En estas palabras se condensa el lema de acuario. Detectar la necesidad y responder a ella de forma altruista y desinteresada. Cooperar es llevar adelante un trabajo en común, realizado en grupo, con un objetivo común. Si miramos a nuestro alrededor, podemos ver que hay gran cantidad de grupos que están trabajando en favor de los demás y que lo realizan con generosidad y altruismo.

Todos dependemos de todos y en estos momentos se pone de manifiesto la fragilidad del ser humano, pues si no hay compañerismo, trabajo en equipo, vemos que el individualismo y el egoísmo nos están llevando a un callejón sin salida.

Acuario es representado por un hombre que sostiene un cántaro del que salen dos chorros de agua, uno es de vida y el otro es de amor.

Y nosotros, desde el punto en el que nos encontramos, ¿damos agua de vida a los demás o nos la reservamos para nosotros?

Podemos decir que los pensamientos y los sentimientos son nuestros en la medida en que somos capaces de decidir qué pensar, qué sentir, dónde enfocar la atención, hacia dónde podemos dirigir nuestros esfuerzos, pero la vida no nos pertenece. A la vida no se la puede contener, no se la puede guardar, ella encontrará la manera de seguir adelante.

Las civilizaciones desaparecen, el orden establecido está siendo puesto en tela de juicio, las creencias se modifican, los reinos de la naturaleza evolucionan, la humanidad progresa porque la vida continúa su trayectoria imparable, inexorable, pero plena de amor compasivo e inteligente hacia todo, en un concepto sintético, envolvente, que no distingue, sino que acoge y abraza.

En consecuencia, nosotros, como hombres de la era de acuario, debemos ofrecer el agua de vida, sin temor a quedarnos sin agua, pues el cántaro se llena en la misma medida que da.

El planeta necesita de aguadores de vida. Cada vez que se realiza una acción, se tiene un pensamiento, un sentimiento altruista, se está ofrendando un poco de amor incondicional, un poco de agua fresca y vital al hermano. Pero esa entrega ha de ser desinteresada porque el servicio es aquel que se presta sin aguardar reconocimiento, sin alardear de lo que se hace.

Se sirve porque se está en sintonía con la vida. El amor del que se es partícipe se desea compartir porque surge desde el fondo del corazón, es una alegría espontánea y genuina, que hace que tendamos las manos al prójimo y entreguemos esa medida de vida y amor que nos llega y que ofrecemos con sinceridad y humildad.

Pepa Barea. Enero 2021

EL SIGNO DE CAPRICORNIO·PLENILUNIO DE CAPRICORNIO

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Capricornio es un signo de Tierra y pertenece a la Cruz Cardinal, de impulso y voluntad.

El elemento Tierra lo conecta con la necesidad de materializar, de concretar, de hacer realidad las metas y objetivos que se propuso en Sagitario y lo hace mediante el impulso de la voluntad que le da la cruz cardinal.

Dependiendo del nivel de evolución espiritual de la persona, o de su nivel de conciencia, esta voluntad será utilizada para hacer el bien para el mayor número o estará enfocada en satisfacer sus ansias de poder y las metas personales.

Los tres símbolos de Capricornio nos hablan de tres niveles de evolución:

El primer nivel está asociado a la cabra, que representa el hombre materialista y codicioso, que trata de satisfacer el deseo de su ambición personal y hace de todo para alcanzar sus fines materiales. Sólo busca para sí mismo.

Un segundo nivel es el del cocodrilo que vive en el agua, o sea en el plano de las emociones y en la vida física. En esta etapa del cocodrilo, Capricornio se enfrenta a varias pruebas, como las de vencer el orgullo y las ambiciones mundanas.

El tercer nivel es el del Unicornio. Cuando una vez pasadas las pruebas expande su conciencia más allá de la personalidad y haciendo uso de su poder de voluntad domina las dificultades, asciende a la cima de la montaña y se convierte en un servidor de la humanidad y en ese servicio renuncia a todos los intereses separativos. La personalidad se pone totalmente al servicio del alma.

La polaridad Capricornio  / Cáncer .

Capricornio es el otro eje de la polaridad entre el colectivo, representado por Cáncer y la individualidad representada por Capricornio, y debe llegar a unir estos dos polos en su interior. Capricornio y Cáncer son las dos grandes Puertas del zodiaco, uno abre la puerta de la encarnación a la vida de la materia y a la experiencia humana (Cáncer), mientras que el otro abre la puerta a la Vida del Espíritu (Capricornio).

Los planetas regentes 

Saturno es el regente exotérico y esotérico de Capricornio. Es el planeta de la cristalización y de la forma, que a nivel de la personalidad vivimos como dificultades, límites, y frustraciones, hasta que aprendemos la lección. Saturno, como Señor del Karma, nos condena a la lucha por la existencia. Pero a nivel del alma, es decir, como regente esotérico, Saturno es actividad inteligente y las dificultades se viven como oportunidades de desarrollo interno.

Lo más significativo en la Carta de este plenilunio es la conjunción Júpiter-Saturno que entró en Acuario el 21 de diciembre y que abre un nuevo gran ciclo (de casi 200 años en los que estos dos planetas, cada 20 años, formarán conjunción en signos de aire). En los pasados 200 años, Saturno y Júpiter han estado haciendo sus conjunciones en signos de tierra y eso nos llevó como humanidad a dar preponderancia a lo material.

Acuario es el signo de la humanidad y del servicio, nuestro foco de conciencia se expande para reconocernos y trabajar de manera grupal. La conjunción Saturno-Júpiter en Acuario nos indica que los proyectos y la visión jupiteriana se han de materializar pensando en el servicio al grupo y a la sociedad. Las actitudes individualistas han de dar paso a una visión más amplia pensando en el mayor bien para todos.

El Triángulo de rendimiento entre Venus, el Nodo Norte y Neptuno en la cruz mutable, nos motiva para establecer unas correctas relaciones basadas en el amor y el respeto a todos los seres.

Lola Martínez. Diciembre 2020

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE CAPRICORNIO

“Estoy perdido en la luz suprema,  y a esa luz doy la espalda”.

Nos encontramos en un tiempo de creciente tensión mundial, de no saber hacia dónde dirige sus pasos la humanidad, pero hay razones para la esperanza.

Capricornio es el más materialista, ambicioso y terreno de los signos, y esta influencia se aprecia en el planeta, no obstante, también está presente su influencia superior, cómo la energía del alma está elevando a la vanguardia de la humanidad hacia la luz.

Esta realidad nos lleva a considerar los tres principios fundamentales de compartir, cooperar y responsabilidad, que son los cimientos sobre los que se ha construir la nueva civilización. El ejemplo lo encontramos en Las Naciones Unidas, que está enfocada en los Objetivos del Desarrollo Sostenible, proceso que implica también la participación de las organizaciones de la sociedad, del sector privado, de las empresas, las universidades y el mundo científico.

Sabemos que la responsabilidad última reposa siempre sobre la capacidad de la participación y del compromiso de cada ciudadano, pero nace de forma espontánea el sentido de responsabilidad, pues ésta no significa asumir lo que otros dejan de hacer, sino dar respuesta a una necesidad, afrontar una cuestión, hacer algo o bien esperar y no hacer nada, es saber permanecer en el lugar adecuado, con firmeza, serenidad, con las manos extendidas en señal de colaboración.

Consecuencia natural es que la inofensividad, un nuevo sentido de los valores y de compromiso producen la integración en el grupo mayor, por lo que continuamos con el ritmo y disciplina habituales, permaneciendo

en estado de alerta, sin esperar resultados y reforzando la voluntad que nos mantendrá firmes e indesviables en nuestro compromiso con la humanidad. La irradiación y la ampliación de nuestro campo de trabajo así lo confirmarán, una nueva y brillante actitud que traerá un compartir creativo, orientado hacia un futuro iluminado y expulsando la oscuridad y el materialismo.

Nos encontramos en el momento del año en el que, seamos conscientes o no, tenemos una cita con las energías más potentes, canalizadas por el planeta Saturno, presentado como un Gran Señor del Karma, tal y como Lola nos ha explicado. Y allí nos enfrentamos con nosotros mismos, con lo que hemos acumulado a lo largo del tiempo, de lo positivo y de lo negativo, formando esta intensa dualidad a nivel de nuestra personalidad y que, a veces, podemos experimentarlo como el infierno. Reflexionamos acerca de los logros del año, en la cumbre de la montaña de este signo. Reflexionamos sobre nuestros fracasos y tomamos las resoluciones para el año nuevo, decidimos rectificar los errores y renovar nuestras intenciones. Nos proponemos resolver y cambiar nuestra manera de hacer, por lo que tenemos que recurrir a la calma interior. Una calma así nos orienta hacia el interior de nosotros mismos para una renovación espiritual. El ritmo que sostiene el proceso de la vida en el planeta así nos lo recuerda. En el momento del solsticio, la energía del sol nos toca íntimamente y nos invita a hacer un balance y a orientarnos hacia la esencia de nosotros mismos, donde creamos y preparamos las futuras acciones.

Por estas razones, la meditación que hacemos en cada plenilunio se convierte en un punto de anclaje importante para las energías espirituales, que van cobrando vida gracias al esfuerzo conjunto de todas las personas que se reúnen internamente con el objetivo de transmitirlas a la humanidad, a fin de que pueda continuar elevándose y con ella el planeta.

Nuestro trabajo es distribuir la energía espiritual sabiendo que cada uno hace las cosas lo mejor que sabe, que la energía sigue al pensamiento y que, poco a poco, se va consiguiendo una masa crítica de personas de buena voluntad que, a pesar de la aparente futilidad de las acciones, están haciendo una gran labor silenciosa y activa.

Capricornio rige las rodillas. Cuando aprendemos a arrodillarnos con humildad y ofrecemos lo que poseemos, nuestros recursos y habilidades y lo ponemos a disposición de la humanidad, estamos en situación de ganarnos la confianza de los demás y comprendemos que la vida tiene sentido cuando se comparte.

Pepa Barea. Diciembre 2020

EL SIGNO DE SAGITARIO·PLENILUNIO DE SAGITARIO

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Sagitario pertenece al elemento Fuego y a la Cruz mutable, eso le confiere un gran idealismo y entusiasmo, así como la capacidad de acceder a objetivos más amplios.

El símbolo de Sagitario ha ido evolucionando a medida que el ser humano va adquiriendo más conciencia. Primero fue el Centauro, identificado con la forma y con sus objetivos egoístas; luego el Arquero sobre el caballo blanco, significa la orientación del hombre hacia una meta definida. El Arquero y el Centauro han desaparecido de escena y en la actualidad el símbolo es una flecha que vuela hacia el sol, indicando la Chispa divina que regresa a su origen.

Por lo tanto, podríamos decir que la tarea en Sagitario son meta y propósito orientados hacia un nuevo y elevado objetivo, y que en la persona evolucionada tiene que ver con la aspiración espiritual una vez la mente se orienta hacia el alma. En el individuo poco evolucionado estos propósitos pueden estar enfocados en el deseo puramente instintivo y la ambición egoísta.

Este sentido de dirección es la característica del aspirante y del discípulo, la cual va reconociendo a medida que realiza su trabajo interno y externo, esforzándose por identificar toda la actividad del alma y de la personalidad con el Plan de Dios.

La polaridad Sagitario – Géminis 

Esta polaridad se forma en el Eje de pensamiento. Las actividades de la mente inferior, centralizada en el interés egoísta, ha de dejar paso a la visión más amplia e intuitiva de la mente superior. 

La mente inferior tiene que ver con la personalidad y la mente superior con el alma. En el signo de Géminis, nos dedicamos a acumular aquellos conocimientos que son necesarios para el desarrollo de la mente racional, del intelecto y poder funcionar en el colectivo. En cambio, en Sagitario desarrollamos más la observación, el discernimiento, el pensamiento lleno de significado, y la percepción individual, que nos permiten acceder a una visión más amplia del mundo y de la realidad.

El regente exotérico  y  regente esotérico

Júpiter es el regente exotérico y hace de Sagitario una persona jovial, optimista y leal, con un gran sentido de la justicia, que se lleva bien con todo tipo de gente y se adapta a todo tipo de circunstancias. Júpiter le otorga confianza en la vida, como una certeza interna, una amplitud de conciencia y la visión de la siguiente meta a alcanzar.

La Tierra es el regente esotérico y tiene que ver con el principio de realidad y, por lo tanto, Sagitario debe comprobar la validez de sus pensamientos y de su concepción del mundo contrastándolos con la realidad para que sus ideas se puedan materializar y no sean solo castillos en el aire.

Plenilunio de Sagitario20

En este plenilunio vemos una figura llamada rectángulo de excitación formada por el Sol-Venus-Urano y la Luna: la vida sólo puede superarse con voluntad y con una clara conciencia para no caer en la polaridad y eso depende de la capacidad para reconocer los retos y afrontar las experiencias.

La triple conjunción en Capricornio hace un aspecto de sextil con Mercurio; la mente de Mercurio en Escorpio es profunda y pueda ayudar a construir puentes para unas correctas relaciones, a través de los correctos pensamientos y las correctas palabras, de establecer un diálogo y una comunicación en beneficio de todos.

Otra pequeña figura se forma entre Neptuno-Marte y el Nodo Norte que indica que el primer paso para alcanzar nuestro propósito es que la acción ha de estar en sintonía con nuestra alma.

Lola Martínez. Noviembre 2020

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE SAGITARIO

“Veo la meta. Alcanzo esa meta y luego veo otra”

Sagitario es un signo de fuego. El fuego se relaciona con la mente, que es la que formula los pensamientos y, a su vez, éstos dirigen la vida. Es la enfocada actividad. Es la dirección. Es el sentido de un propósito que guía, gobierna y motiva.

El propósito que guía y gobierna nuestras vidas es servir bajo la luz del alma. Esa luz que nos conduce para que seamos lámparas encendidas para los demás, conociendo, no obstante, los caminos de Dios.

Y, precisamente el periodo actual que estamos viviendo nos invita a que utilicemos nuestra capacidad de crear con un sentido más elevado y espiritual. Ya no podemos tener un comportamiento egoísta, ahora se nos pide que seamos el arquero de sagitario,

que mantiene el equilibrio montado sobre su caballo, a la vez que tensa el arco y dispara la flecha de recta trayectoria, precisa, como el poder mental, yendo en alas del amor incondicional, generoso, que abraza, acoge y tiende las manos en señal de colaboración.

Tropezaremos y caeremos, pero volveremos a levantarnos porque somos los guerreros que se comprometieron, que anhelan contribuir con su esfuerzo en la gran tarea de crear un nuevo mundo, recordando que la vida tiene sentido cuando se comparte.

En libra nos esforzamos por equilibrar los platillos de la balanza, de estabilizar las oscilaciones entre los pares de opuestos, para luego, en escorpio, luchar y salir de la oscuridad, de buscar la luz y ahora, en sagitario podemos recorrer el camino porque la mente está serena y los ojos fijos sobre el objetivo. Ya no caminamos en la oscuridad, vemos lo que tenemos que hacer y tratamos de hacerlo. Vamos de un punto a otro buscando la flecha que hemos lanzado.

La serenidad mental se obtiene por la firme determinación de permanecer en el ser espiritual el mayor tiempo posible, para que los relámpagos de la intuición sean las flechas

que indiquen el camino, donde la búsqueda es constante, al igual que la colaboración y participación.

¿Cuál es la meta? Ser ciudadanos del planeta ejemplares, ecuánimes, correctos, los Hijos de Dios en la tierra. Para ello primero debemos desarrollar, expresar y demostrar cualidades como la inofensividad, el amor incondicional y la colaboración entre todos los hombres. Hacer descender las energías del alma y lograr que corazón y mente trabajen unidos. El pensamiento es unidireccional y el amor se mueve en forma circular, abraza, envuelve, acoge y relaciona, pone en contacto aspectos como el altruismo y la correcta palabra, apostar por el grupo y el mayor bien para todos.

Las energías de Sagitario nos conceden la cualidad de tener una visión de la lejana meta y de volverla, por así decirlo, accesible, por lo tanto, empleemos nuestras habilidades y recursos en alcanzar la meta.

Pepa Barea. Noviembre 2020