LUNA AZUL · SEGUNDO PLENILUNIO DE LEO

Comentamos en el pasado plenilunio que tendríamos dos lunas llenas en el signo de Leo. La primera fue el 24 de julio y la de hoy 22 de agosto y que esta segunda luna llena se la conoce como la «luna azul». Una luna azul en un mismo signo es una tremenda amplificación de esa fuerza zodiacal. Seguramente para aquellas personas Leo, o con Ascendente Leo o con planetas en el signo de Leo toda esta afluencia de energía no habrá pasado desapercibida. Una reflexión de como han sido nuestras relaciones internas y externas durante todo este periodo nos ayudará a darnos cuenta de dónde estamos y que hacer para seguir avanzando en nuestro desarrollo.

Comentamos también las cualidades de este signo en el plenilunio anterior. Hoy queremos hacerlo desde otra visión, desde la mirada arquetípica de los mitos. Tenemos varios mitos que reflejan las cualidades de este signo solar. Mirándolo desde el punto de vista exclusivamente de la personalidad, podemos verlo reflejado en el mito de Narciso que nos dice:

“Al nacer Narciso, el adivino Tiresias le realizó una profecía, la de que llegaría hasta viejo si no se contemplaba a sí mismo. Narciso creció hasta convertirse en un joven tan bello que las muchachas se inflamaban de amor por él, amor al que Narciso nunca correspondió. Incluso la ninfa Eco lo dejó indiferente, hasta que ésta finalmente se consumió de tristeza, sólo quedó su voz y únicamente era capaz de repetir las últimas sílabas de lo que se decía. Las jóvenes rechazadas pidieron venganza a la diosa Némesis por este desprecio hacia ellas y su amor. Némesis las escuchó y llevó a Narciso después de una partida de caza, a refrescarse a una fuente. Narciso se enamoró rápidamente de su imagen reflejada en el agua, y quedó encadenado a su imagen, el inaccesible objeto de su amor, hasta que fue languideciendo. Incluso durante su travesía al reino de los muertos intentaba todavía ver su reflejo en las aguas del Estigia. Se dice que en el lugar de su muerte creció una flor, el narciso”.

Este mito deja ver claramente la vanidad y orgullo leoninos cuando funcionamos únicamente a nivel de la personalidad. Desde ese nivel no avanzamos, no hay crecimiento interno ni desarrollo posible, porque la personalidad sólo es el medio o vehículo para que el alma se exprese. Leo en su primer estadio de desarrollo, al igual que Narciso, a menudo se queda en el mundo de las apariencias. Pero la meta para Leo y para todos nosotros es el reconocimiento de nuestra esencia divina. La autocomplacencia leonina se convierte en autoconciencia a medida que pone su ardor y nobleza al servicio de los demás, y en ese olvido de sí mismo avanza hasta integrar las energías del signo opuesto, Acuario.

En la carta de este plenilunio vemos una gran figura triangular en signos de Aire, que sugiere un gran talento disponible en el mundo de las ideas ya que la mente está muy activa e indica la necesidad de encontrar una tarea con sentido y una forma de expresión adecuada.

 Así que, parte de la tarea de esta figura es el desarrollo de una voluntad creativa para realizar proyectos con sentido. Este proceso iluminador va surgiendo a través de nuestros esfuerzos en el recto pensar, las correctas relaciones, la meditación y viviendo una vida en armonía a nivel interno y externo. Todos nosotros hemos iniciado el viaje de retorno, de lo contrario estaríamos contemplando nuestra propia imagen en las aguas del estanque. Pero estamos aquí participando desde el amor del corazón, eso es buena voluntad en acción y servicio grupal.

Lola Martínez. 22 de Agosto 2021.

REUNIÓN DE MEDITACIÓN 2ª LUNA LLENA DE LEO

“Yo soy Ese y Ese soy Yo. Que otras formas existan, Yo rijo”

Muchas personas están convencidas de que han de satisfacer sus propios deseos y buscan convertirse en el centro de atención.

Pero también es cierto que hoy en día son muchos los ciudadanos que son inteligentes, educados, que buscan crear una vida mejor, empleando sus habilidades y capacidades para salir adelante. Esto significa que la mente está actuando con discernimiento porque está estableciendo un programa de vida bien definido, organizado, demostrando una buena integración de los vehículos físico, emocional y mental. Pero hay que dar un paso adelante, ya no es suficiente reconocerse como el Yo individual y auto-centrado, es fundamental orientarse hacia los demás.

Como decíamos en la luna llena pasada, el tú marca el punto de referencia para el yo, señala el límite que no se debe traspasar. Entonces podemos comprender a Leo, pues su opuesto, Acuario, da sentido al Yo soy.

Para que este Yo soy se transforme en Ese soy yo, debemos entrar en nuestro interior, enfrentarnos con nosotros mismos y ver qué podemos hacer, con qué recursos contamos, qué habilidades tenemos y cuáles son nuestras debilidades, entonces podemos apreciar el progreso.

Ahora estamos en condiciones de comprender que la vida tiene sentido cuando se comparte. Cada día estamos aprendiendo las lecciones del equilibrio, del sacrificio, de la renuncia, de la incertidumbre, esto nos prepara para empezar a entender dolorosamente la lección de que el egoísmo ha de desaparecer y hacer un hueco a la colaboración, a la aceptación de las otras personas y buscar el bien del grupo mayor.

Y esta búsqueda del bien grupal la vemos reflejada en la labor que, de forma tan generosa, llevan a cabo las ONG’S, las diversas organizaciones y grupos de voluntarios en todo el mundo.

Hay razones para la esperanza, para que el pensamiento simiente del alma sea una realidad alegre, creadora, generosa y radiante en este planeta.

De todos nosotros depende empezar a ponerla en práctica.

Pepa Barea. 22 de Agosto 2021

PLENILUNIO DE LEO · SIGNO DE LEO

Tendremos dos lunas llenas en el signo de Leo. La de hoy 24 de julio y la del 22 de agosto. Esta segunda luna llena se la conoce como la «luna azul». Una luna azul en un mismo signo es una tremenda amplificación de esa fuerza zodiacal.

El signo de Leo pertenece al elemento Fuego y a la cruz fija. Los signos fijos tienen que ver con la estabilidad, mientras que el fuego representa la luminosidad y la expansión.

A los nativos de este signo les gusta guiar, proteger y gobernar a la gente. La energía de Leo es esencialmente noble, directa y amorosa. En el aspecto inferior se puede manifestar como conquista y una necesidad de logro para conseguir la admiración de los demás.

El Leo evolucionado en cambio es consciente de su fuerza interna y de su propio potencial creativo, conoce el significado y el propósito de su vida, muestra interés por los demás, e irradia alegría de vivir sobre su entorno. Su conciencia espiritual es capaz de una gran expresión y puede ser un líder dinámico, un pionero en nuevos campos del esfuerzo humano y también un centro magnético de un grupo ya sea un grupo pequeño o amplio, como es una nación. Su atención se centra cada vez más en servir y ayudar a sus semejantes, integrando así la conciencia de grupo de Acuario, el signo opuesto. La conciencia separativa individual se trasforma en conciencia grupal en Acuario. Su sentido de responsabilidad, la comprensión y la sensibilidad le conduce a ese estado de autoconciencia inclusiva.El deseo de servir y de hacer algo para mejorar las condiciones del mundo se intensifica. El corazón y la mente cooperan. Leo está íntimamente relacionado con la expresión del corazón: compasión, generosidad, coraje e iluminación.

El objetivo de nuestro actual sistema solar es el desarrollo del principio cósmico de Amor-Sabiduría.

Leo está gobernado por el Sol tanto a nivel exotérico como esotérico. La misma energía rige a la personalidad y al alma, pero su vibración incide de forma distinta. El Sol cuando sólo actúa a través de la personalidad le da a Leo una naturaleza controladora, con esa voluntad de conquistar y dominar. A nivel del Yo Superior el Sol le otorga autodeterminación y le permite expresar la Buena Voluntad en todas sus creaciones y relaciones e irradiar alegría desde el Amor del corazón, pensando en el mayor bien para el mayor número.

 

La carta de este plenilunio nos muestra un rectángulo de excitación formado por Sol-Júpiter, la conjunción Luna-Plutón, y la conjunción Venus-Marte, que va del cuadrante del impulso al cuadrante del pensamiento. Nos da el impulso para avanzar desde el desarrollo de la conciencia individual hacia una conciencia más universal apoyados por la energía transformadora de Plutón que pondrá de relieve aquello que necesita ser transmutado o eliminado de nuestra personalidad para seguir avanzando en nuestro desarrollo en conciencia.

El elemento fuego tiene que ver con el intelecto, y en parte la fuerza de Leo es el poder de manas o mente, que nos impulsa hacia el autoconocimiento, la autopercepción y el pensamiento positivo.

Podemos optar por prestar servicio al colectivo, actuando desde la cualidad compasiva del corazón, o ignorarlos, expresando entonces un mal uso de la Voluntad al bien.

Saturno hace trígono al Nodo Norte. Sabemos que Saturno tiene que ver con la seguridad y un aspecto de trígono puede crear cierta inercia, pero a otro nivel también nos ofrece la oportunidad de vencer nuestros miedos y limitaciones para seguir avanzando en nuestro camino de desarrollo espiritual.

Mercurio está en aspecto de trígono con Mercurio, ambos en signos de agua sugiriendo quizás la necesidad de refugiarse en un mundo de fantasía para contrarrestar toda la tensión que actualmente vivimos como humanidad. Pero los retos de la vida sólo pueden superarse con voluntad y con una clara conciencia, y eso depende de la capacidad de afrontar las situaciones que nos llegan.

Lola Martínez. 24 de julio 2021

 

“Solo podemos alcanzar una dimensión superior de conciencia a través de la fuerza mágica del corazón” (D.K.)

REUNIÓN DE MEDITACIÓN LUNA LLENA DE LEO

“Yo soy Ese y Ese soy Yo.”

En el signo de Cáncer vimos que las personas toman conciencia de sus orígenes y de su pertenencia ya sea a una familia, colectivo, nación. Ahora, en Leo, han de aprender a desarrollar y transformar la personalidad.

El ser humano sabe que es un ser diferente de los demás y que tiene conciencia individual, pero hay que dar un paso adelante

y empezar a dejar atrás las ataduras del colectivo y desarrollar una nueva conciencia altruista, inclusiva, pero para ello hay que emplear el discernimiento y la observación.

La mayoría de las personas está polarizada en el cuerpo emocional y está en fase de reajuste para poder elevarse a nivel mental y adquirir la autoconciencia. Hasta ahora ha estado centrada en su propia imagen, en su propio cuidado, todavía no ha alcanzado ese grado de ética, conciencia social y percepción del esfuerzo grupal que supone el necesario abandono del individualismo y egoísmo, la arrogancia ha de transformarse en modestia, la soberbia en humildad, aspectos inferiores del signo de Leo.

Todos los que transitamos el camino hacia la luz debemos aprender a controlar las fuerzas exteriores, a encauzar las energías y dirigirlas hacia el corazón. Cuando estas energías se han refinado, es decir, se ha transformado en amor, es cuando llegamos a ser maestros, nos convertimos en el rey de nuestra propia vida.

El verdadero soberano no dirige a los demás, sino que los reconoce y les escucha atentamente. Sabe que la vida es una unidad de opuestos. El cuerpo y el espíritu, la tristeza y la alegría, por ejemplo. Aprende también a observar sus propias reacciones. De esta observación deriva su capacidad de utilizar la mente y empieza a meditar. La meditación es la luz que disipa las tinieblas. Así como el sol envía sus rayos por todas partes, el ser humano puede también descubrir su ser interior y realizar sus capacidades mentales y espirituales más elevadas.

Ahora bien, no podemos centrarnos en nosotros mismos y hacer que todo gire a nuestro alrededor. Debemos fijarnos en los demás, en el grupo, tenerlos en cuenta cuando actuemos, pensemos…

El tú marca el punto de referencia para el yo, señala el límite que no se debe traspasar. Entonces podemos comprender a Leo, pues su opuesto, Acuario, da sentido al Yo soy.

Para que este Yo soy se transforme en Ese soy yo, debemos entrar en nuestro interior, enfrentarnos con nosotros mismos y ver qué

podemos hacer, con qué recursos contamos, qué habilidades tenemos y cuáles son nuestras debilidades, entonces podemos apreciar el progreso.

Ahora bien, debemos apelar a nuestra voluntad, pues se necesita valor y determinación para reconocer lo que estamos haciendo con nuestra vida, hacia donde nos conduce y las implicaciones que tiene en nuestra relación diaria con los demás.

Este plantarnos cara nos lleva directamente a conseguir la colaboración de la bien organizada personalidad. Tenemos que ganar su confianza, llevarla a nuestro terreno, hacerle ver que la colaboración, que el trabajo en equipo beneficia a todos, incluida a ella misma.

Las imposiciones no sirven, hemos de ser pacientes, perseverantes, tolerantes y, con suavidad y un toque de humor, guiarla y entonces mostrará su lado más luminoso y hermoso. Será el mejor aliado con el que podemos contar para llevar adelante nuestro compromiso de colaboración.

A partir de ese momento es cuando comprendemos el alcance del pensamiento simiente de Leo, pues no estamos haciendo valer nuestra autoridad, sino que reconocemos al otro por lo que es y porque en él nos vemos reflejados.

Pepa Barea García. 24 de Julio 2021

 

PLENILUNIO DE CÁNCER· EL SIGNO DE CÁNCER

El símbolo de Cáncer son dos cuencos que forman un círculo abierto. El cuenco superior muestra un movimiento hacia la izquierda, el cuenco inferior muestra un movimiento hacia la derecha. Estas dos fuerzas llevan a las personas de este signo hacia delante y hacia atrás, a avanzar y a retroceder, como un impulso a agarrarse a la seguridad del hogar y el impulso a salir al mundo.

Cáncer pertenece al elemento Agua, el mundo del sentimiento y de las emociones, y a la cruz cardinal, la cruz de la voluntad. El Cangrejo, de movimiento lento, identificado con la morada que lleva a cuestas, vive en la tierra (plano físico) y también en el mar (plano de las emociones).

Cáncer es el signo de la pertenencia a un colectivo, a un grupo o a una familia. Ese sentido de pertenencia le proporciona fuerza, seguridad y un sentimiento de identidad.

El signo de Cáncer está situado en el punto más bajo del zodíaco, el acceso al espacio arquetípico, al del inconsciente colectivo y, como signo de la dependencia del colectivo, es el polo opuesto al estado de conciencia individual que se alcanza en Capricornio, el signo de la individualización. Se nos dice que Cáncer es la puerta por la que el alma pasa a la encarnación, y Capricornio es la puerta a la iniciación para el alma evolucionada. Cáncer nos conecta con los planos de las emociones y deseos, con esas energías que nos llevan a conquistar aquello que desea nuestra personalidad para hacer la vida más gratificante; en la persona evolucionada el deseo se ha transmutado en anhelo del alma, transitando así la polaridad Cáncer-Capricornio, hasta conquistar, como discípulo, las grandes cimas en Capricornio.

Los planetas regentes de Cáncer son la Luna y Neptuno. La Luna rige exotéricamente sobre la personalidad y Neptuno esotéricamente sobre el alma. La Luna, nuestro yo emocional, provoca en la vida cambios frecuentes de afectos, de inquietudes y de comportamiento. Esta inestabilidad les da a los individuos Cáncer un carácter influenciable, con una fuerte necesidad de apoyo y con el anhelo de tener siempre alguien a quien nutrir y cuidar.

Cuando la persona ha evolucionado en conciencia, responde a la voz interna de su intuición representada por Neptuno y se hace sensible a impresiones superiores, expandiendo así su corazón hacia el amor y la solidaridad universales y a asumir tareas pensando no ya tanto en sí mismo y en su clan, sino en servir conscientemente al grupo y a la sociedad.

La carta de este plenilunio nos muestra dos triángulos de ambivalencia, uno formado por la oposición Sol-Luna con Júpiter en el vértice y el otro formado por la oposición Marte-Saturno con la conjunción Mercurio-Nodo Norte en el vértice.

No podemos quedarnos en el mundo de las ambivalencias, nos toca implicarnos y decidir qué clase de sociedad queremos construir para seguir evolucionando como humanidad.

La visión del ideal ha de poder materializarse pensando en el mayor bien para el mayor número y basadas en unas Leyes y Principios de buena voluntad y correctas relaciones.

La oposición Plutón-Venus en el eje Cáncer-Capricornio, es como transitar el camino de la tierra ardiente que como almas tenemos que recorrer hasta alcanzar algún día la iniciación en Capricornio. Y ese camino se recorre día a día, a nivel interno mediante la meditación y a nivel externo mediante el servicio, apoyados por las energías de Neptuno en Piscis, como la expresión más elevada del Amor Universal.

Las energías de Voluntad, Inteligencia y Amor están a nuestra disposición en este aspecto de la carta.

Se dice que cada gota de agua es en sí misma una vida diminuta, cumpliendo su función y ejecutando su ciclo. Seamos como gotas de agua y cumplamos también nuestro propósito de vida, aquel que nuestra alma eligió al encarnar.

Lola Martínez. 24 de Junio 2021

REUNIÓN DE MEDITACIÓN LUNA LLENA DE CÁNCER

“Construyo una casa iluminada y en ella habito.”

Cada signo condensa en dos pensamientos la misión que todas las personas tenemos que desarrollar.

Por un lado, se nos dice: “Que rija el aislamiento y no obstante, la multitud exista”. Este aislamiento lo observamos tanto a nivel individual como grupal (naciones, organizaciones varias, partidos políticos…) Como que cada cual está en su “casa”, quiere vivir, no tener mayores problemas y no contaminarse, como sucede en la actualidad.

Probablemente esta forma de vivir fue útil en tiempos pasados, pero ahora se nos pide dar un paso adelante y buscar nuevas formas de colaboración, de interrelación, de participación, de hacer algo en bien de los demás, pues si no lo hacemos nosotros, la humanidad, nadie vendrá para hacerlo en nuestro lugar.

Cáncer representa el hogar, al que volvemos después de una dura jornada. Todos somos unidades aisladas, independientes, pero nos gusta vivir en comunidad, ya sea en familia, en una asociación, en una entidad cultural, por citar algunos ejemplos. Todos somos diferentes, no hay dos personas iguales, pero es innegable el hecho de que estamos vinculados a través de una trama de relaciones cada vez más compleja.

Empezamos por trascender la actitud instintiva de responder a los impulsos físicos y emocionales, es decir, la casa que lleva a cuestas el cangrejo, símbolo de este signo, en la que atesora todas sus pertenencias y en la que se cobija cuando no confía en los demás, ha de dejarse atrás, salir del caparazón, de la zona de confort. El cangrejo vive en la tierra y en el mar. Las personas debemos aprender a controlar nuestro cuerpo físico y nuestras emociones y deseos, conducirlos bajo la dirección de una mente sensata, con sentido común y responsabilidad.

Es a partir de estos reconocimientos, de esta nueva actitud hacia nosotros y hacia los demás, que va tomando forma el pensamiento simiente visto desde el punto de vista del alma:

“Construyo una casa iluminada y en ella habito.” Comenzamos a construir una nueva casa, compuesta de tres plantas. En la primera vive el cuerpo físico, la segunda está habitada por el cuerpo emocional y la tercera la ocupa la mente. Cada planta tiene su propia luz, que ilumina a las otras y a la vez, la mezcla de todas ellas trasciende los límites de la casa y se irradia a su alrededor.

Entonces, ¿cómo es nuestra casa? ¿Está a oscuras o, por el contrario, la luz la ilumina? Si está en penumbra nadie se acercará, pasarán de largo, en cambio, si está iluminada, las personas la verán desde lejos y se acercarán, les indicará el camino, ya no se sentirán solos, servirá de punto de apoyo, ofrecerá descanso y dará calor a los que se aproximen.

El planeta y la humanidad necesitan la iluminación de la comprensión, la colaboración, la tolerancia y, como se recoge en una de las estrofas del poema “Y uno aprende” de Jorge Luís Borges, nos sugiere que debemos empezar a construir ya:

… y uno aprende a construir

Todos sus caminos en el hoy,

Porque el terreno de mañana

es demasiado inseguro para planes…

Pepa Barea. 24 de Junio 2021

PLENILUNIO DE GÉMINIS · EL SIGNO DE GÉMINIS

El glifo de Géminis son dos columnas o líneas verticales paralelas unidas arriba y abajo por dos cuencos. También es una simplificación de las figuras mitológicas de Cástor y Pólux, los gemelos. Pólux, hijo de Zeus, es de origen celeste y por lo tanto inmortal, mientras que Cástor, hijo de Tindareo, es de origen terrestre y por lo tanto mortal, representando el alma y la personalidad o la parte objetiva y la parte subjetiva en el ser humano.

Géminis es un signo dual que pertenece al elemento aire y a la cruz mutable. Como signo de aire tiene que ver con el plano mental y esa dualidad se manifiesta como duda o incapacidad para decidirse en una dirección. La duda es inherente a Géminis y el impulso de buscar tiene más importancia, en ocasiones, que encontrar. Tiene una necesidad urgente de inmediatez. Esto hace de él un ser voluble, inseguro, crítico y escéptico, capaz de empezar muchas cosas, pero no acabar ninguna, dejando así abierta la posibilidad de cambiar de rumbo.

El Géminis evolucionado hace un correcto uso de su capacidad reflexiva y de un discernimiento que lo lleva a la búsqueda de significado, le da una correcta dirección y orientación internas, una meta y un propósito a llevar a cabo, integrando así las cualidades de su signo opuesto, Sagitario, donde todo se eleva a la mente superior para una reflexión más profunda.

Los regentes de Géminis: Mercurio-Venus

Mercurio es el regente exotérico de Géminis, es el mediador entre lo de arriba y lo de abajo, entre la mente concreta y la mente abstracta.

Mercurio como regente de Géminis, tiene que ver con la palabra y la comunicación, que puede convertirse en una simple verborrea superficial e inútil, de chismes y rumores cuando surgen de la mente inferior, o una gran capacidad de transmitir los pensamientos sin distorsión cuando surgen de una mente superior. El Maestro DK nos dice que «El factor más poderoso en el control del habla es un corazón amoroso”. Quizás sea esa la razón de que Venus rija en el plano del alma, ya que, como regente esotérico, le otorga a Géminis un sentido de los valores y esa cualidad unificadora, que es amor inteligente. Venus también reúne a los pares de opuestos en el plano mental, creando armonía, belleza y sabiduría.

Para este plenilunio vemos un triángulo de rendimiento formado por la oposición Sol-Nodo a la Luna y cuadratura a Júpiter, que recibe el impacto de la oposición; el desarrollo de la autoconciencia es un trabajo interno y externo, que se da también en el intercambio de ideas y compartiendo nuestros conocimientos y vivencias con los demás.

Mercurio y Venus, los dos regentes de Géminis, están unidos por una bonita conjunción en el signo de su regencia. Cuando la mente y el corazón van de la mano, el resultado son las correctas relaciones: correctos pensamientos y correctas palabras, lo que llevará a la acción correcta de Marte, porque cuando Marte funciona en sintonía con el plan de la mente, hay armonía; sumado a la empatía de Neptuno en Piscis. Sabemos que la influencia de Neptuno en Piscis puede crear mucha confusión, pero también nos acerca a una comprensión intuitiva de las realidades espirituales.

Vemos también una cuadratura entre Saturno y Urano. Las nuevas ideas y avances que trae Urano pueden materializarse con la ayuda de Saturno. Sentido de la responsabilidad grupal y social sin renunciar a la libertad individual.

Lola Martínez. 26 de Mayo 2021

REUNIÓN DE MEDITACIÓN· LUNA LLENA DE GÉMINIS

“Reconozco mi otro yo, y en el menguar de ese yo, crezco y resplandezco”
“Que la inestabilidad haga su trabajo”

En el trabajo que realiza Hércules en este signo, el Maestro le dice las siguientes palabras: “Aprende a vivir” y a mí, por un lado, me resulta sorprendente cómo esta afirmación guarda una profunda relación con los pensamientos simientes de Géminis y, por otro, la tarea que tenemos que hacer todos nosotros.

El Festival de la Humanidad nos recuerda la buena voluntad innata de los seres humanos, esa profunda aspiración de llegar a expresar las correctas relaciones para que la vida en la tierra sea más pacífica, generosa y acogedora.

Este anhelo se ve reflejado en el Artículo 1º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”

Se dice que los derechos humanos son garantías esenciales para que podamos vivir como personas. Sin ellos no podemos cultivar ni ejercer plenamente nuestras cualidades, inteligencia, talento y espiritualidad.

Establece que todos nacemos libres e iguales en dignidad y derecho a la vida, a tener libertad de expresión, a no ser esclavizados, a fundar una familia, a tener un trabajo digno y a un salario justo.

Pero vemos en nuestro entorno más cercano y en todo el planeta que esta premisa no se cumple. El mundo se encuentra en un punto crítico. Estamos presenciando el nivel más alto de sufrimiento humano desde la segunda guerra mundial.

En mayo de 2016 se celebró en Estambul la Cumbre Humanitaria Mundial y, entre otros puntos, destacan los siguientes:

-No dejar nadie atrás.

-Trabajar de manera diferente para poner fin a las necesidades.

-Invertir en humanidad.

Merece mención especial el último punto: invertir en humanidad.

Existe una humanidad, por ella corre la misma sangre, capacidades, objetivos, ilusiones, sentimientos, aspiraciones. La diferencia estriba en el cómo se lleguen a desarrollar y utilizar las habilidades, objetivos, intuiciones. Este desarrollo es individual, lo lleva a cabo cada persona y el resultado es fruto de su esfuerzo. Pero este logro revierte en la comunidad, en su medio ambiente y por extensión el éxito particular lo es, también, de toda la humanidad. Así, poco a poco, ciudadano a ciudadano, con empeño, tesón, paciencia, el grupo avanza con paso firme y el triunfo es mérito de todos, pero la realidad de esta hermandad ha de venir de la mano de las correctas relaciones entre los seres humanos y con la naturaleza.

Parece que sea un sueño, una utopía, pero la camaradería, el compañerismo, la colaboración espontánea y genuina de los ciudadanos están dando respuesta a la necesidad que surge en estos momentos.

En este periodo de pandemia mundial hemos experimentado un vertiginoso cambio en la forma de vivir, de relacionarnos, que ha puesto y continúa poniendo a prueba nuestros recursos, habilidades e ingenio.

La inestabilidad nos zarandea, nos lleva de un punto a otro, a tropezar, a dudar, a buscar nuevas formas de hacer, a renunciar y hacer sacrificios.

Los periodos de inestabilidad facilitan cambios y experiencias para aprender a desenvolvernos, a crecer como personas orientadas hacia la luz y la divinidad, si estamos dispuestos a esforzarnos para llevar adelante la tarea.

Desde el instante en que nos comprometemos a buscar soluciones, a encontrar puntos en común, nos vamos fijando en los demás y vamos reconociéndolos y apreciando la luz que brilla en sus corazones. Entonces estamos aprendiendo a vivir, porque compartimos, ponemos en común lo que somos, lo que tenemos y es por medio de esa interacción que volvemos a reemprender nuestro camino un poco más generosos, más alegres, y más sabios.

Es precisamente en el reconocimiento de que estamos dotados de conciencia, que podemos comenzar a tratar con dignidad, con respeto, con espíritu de buena voluntad, a nuestros compañeros de viaje, nuestros hermanos. Entonces emergerá, sin lugar a dudas, una visión del nuevo mundo que todos queremos. Un mundo sostenido por los valores de la colaboración grupal, el compartir inteligente y el amor incondicional hacia toda la humanidad y reinos de la naturaleza.

Pepa Barea. 26 de Mayo 2021

PLENILUNIO DE TAURO · EL SIGNO DE TAURO

Tauro pertenece al elemento Tierra y a la Cruz Fija. Esto da a los nativos de este signo un carácter perseverante, resistente, orientándose al esfuerzo constante, llevando a cabo las cosas de manera realista y pragmática. Los signos que pertenecen al elemento Tierra se dice que son los constructores. La imagen bovina del signo sugiere lentitud, pesadez y empecinamiento, aunque también indica paciencia, búsqueda de seguridad y de bienestar. Huye instintivamente de las improvisaciones, le gusta rumiar y masticar las decisiones antes de tomarlas. La expresión popular sería “lento, pero seguro”.

El glifo de Tauro es un semicírculo sobre un círculo que representa los cuernos del toro. El cuenco significa la recepción de ideas o energías que provienen de fuera. El círculo cerrado indica que lo recibido se guarda en el interior a la espera de materializarse.

Tauro con su concentrada fuerza de voluntad puede conseguir fácilmente cualquier cosa que se proponga, porque una vez el deseo ha despertado su interés no renunciará a su propósito. Su fuerte naturaleza emocional puede enfocarla tanto en asuntos materiales como espirituales ya que Tauro es el símbolo del deseo en todas sus fases. Para la persona común el deseo es puramente material, pero una vez la persona ha evolucionado en consciencia ese deseo se convierte en una aspiración o anhelo espiritual. Al Tauro evolucionado se lo relaciona con la luz de la aspiración y el conocimiento.

Los planetas regentes: Venus y Vulcano.

Venus es el planeta exotérico que rige a Tauro a nivel de la personalidad, de ahí el refinamiento que caracteriza a las personas de este signo, su sentido de la sensualidad, de la belleza y la armonía que irradian. La influencia venusina exalta la realidad para hacerla más apetecible a los sentidos y le transmite a Tauro el afán de gozarlo y poseerlo todo

 Por otro lado, Vulcano es el regente esotérico de Tauro que a nivel del alma confiere voluntad y persistencia para ir forjando la aspiración hacia lo superior.

Tauro-Escorpio forman parte del Eje de posesiones: una polaridad que ha de ser integrada para poder seguir el desarrollo espiritual. El deseo materialista ha de ser transmutado en aspiración, transformación que se conseguirá a través de las pruebas de Escorpio.

En este plenilunio vemos una gran conjunción de planetas en Tauro: Sol, Urano, Venus y Mercurio haciendo una cuadratura a Saturno en Acuario y una oposición a la Luna en Escorpio. La gran conjunción en Tauro pone a nuestra disposición recursos suficientes que mediante la voluntad al bien pueden ser utilizados de manera creativa, pensando en el mayor bien para el mayor número. Saturno, el planeta que impone la ley y que también ofrece la oportunidad, nos insta a hacernos responsables y establecer unas correctas relaciones, basadas en las leyes y principios de la nueva era. Ya no se trata del individuo aislado, sino del grupo, de la sociedad. Los recursos han de estar a disposición de toda la familia humana. La perseverancia y tenacidad taurina nos permitirá materializar en servicio el anhelo de nuestros corazones y el propósito de nuestra alma.

 

Neptuno en Piscis no recibe ningún aspecto por lo que su energía permanece pura ofreciendo su vibración de amor incluyente, de amor universal y de unidad.

Lola Martínez. Abril 2021

REUNIÓN DE MEDITACIÓN LUNA LLENA DE TAURO FESTIVAL DE WESAK

“Veo, y cuando el ojo está abierto, todo es luz”
“Que la lucha sea perseverante”

A Tauro se le asocia con el deseo y con el gusto por la vida, representando el atractivo influjo que ejerce la materia sobre el espíritu. No obstante, se dice que el deseo es la otra cara de la voluntad, ya que sin ese incentivo no se logran los propósitos.

La tarea no es fácil, hecho que se recoge en el pensamiento simiente de la forma: “Que la lucha sea perseverante.” Es una lucha constante, que afecta tanto a las personas como a todos los ámbitos de la sociedad y a las relaciones en general, pero la determinación de cumplir con el propósito de la vida, también lo es. Por eso es imprescindible cultivar las cualidades de la mente, siempre matizadas por la buena voluntad, por tener en perspectiva el bien común y estar

dispuestos a realizar los esfuerzos necesarios para mejorar la calidad de vida, las relaciones con los demás, en definitiva, trabajar por una sociedad más justa y armoniosa.

Es probable que nos preguntemos: ¿Cómo hacerlo? Podemos reflexionar sobre la afirmación que el Maestro le dice a Hércules justo antes de comenzar el segundo trabajo relacionado con el signo de Tauro: “Los dones del fracaso garantizan el éxito, cuando son correctamente comprendidos.”

Todos poseemos la capacidad creadora para construir y desarrollar ideas, pero debemos aplicar con exquisito cuidado el discernimiento, entonces, poco a poco, la mente no se deja llevar por expectativas, ni pretensiones ni ilusiones, sino que la luz va iluminando y pone de manifiesto aquello que no veíamos.

La mente es nuestra herramienta y podemos emplearla como si de un faro se tratara, dirigiéndola allí donde haga falta. La luz del pensamiento acostumbra a ser fría y tenemos que matizarla con el amor, la generosidad y la tolerancia del corazón. Así, cuando el ojo está abierto y mirando, comprende y puede ver las fragilidades, fracasos, virtudes y conquistas de las personas, de los grupos y colectividades, como aspectos de un todo mayor. Ahora estamos en condiciones de llegar a entender, hasta donde podemos, las causas y significados de lo que está sucediendo.

Esta nueva orientación de los pensamientos, sostenida por la firme voluntad de colaborar, de adhesión incondicional a unos valores espirituales, debe encontrar su salida y expresión en la vida cotidiana, que esos valores sean la característica distintiva de nuestras palabras, acciones, sentimientos y pensamientos.

Tropezaremos, caeremos, fracasaremos, volveremos a levantarnos y de nuevo volver a comenzar, pero empezaremos a experimentar la iluminación, que acompañada de la inofensividad, se convierten en los tesoros más preciados que podemos alcanzar y a la vez, ofrecer a toda la humanidad y al planeta.

Pepa Barea. Abril 2021

 

EL SIGNO DE ARIES·PLENILUNIO DE ARIES

Aries pertenece a la cruz cardinal y al elemento Fuego: pasión, entusiasmo, impulso… Se dice del nativo de Aries que tiene el ímpetu y el brío de los brotes en primavera.

Las claves principales que lo identifican son el inicio, la renovación, la aceleración. Le atrae todo lo nuevo, todo lo que entraña una aventura, un riesgo, un reto.

El símbolo para Aries es el carnero y como el carnero, Aries dispone de fuerza y determinación, pero cuando el individuo aún está poco evolucionado en conciencia, esa fuerza carece de dirección. Su energía es imprescindible para poner cualquier asunto en marcha, aunque su interés decae a medida que entra en la rutina.

Aries no es muy dado a aceptar consejos ya que quiere experimentarlo todo directamente. Las dificultades con las que se encuentra, en lugar de amedrentarle, le animan a continuar con más fuerza, y se crece ante la dificultad. Generalmente no suele analizar a priori las consecuencias de sus actos; primero actúa, luego piensa. Se lanza a la acción de cabeza, ya que aborrece la monotonía. Necesita estar siempre embarcado en algo, sentirse útil, de lo contrario, puede sentirse frustrado, apático o decaído. La diplomacia no suele ser una de sus principales virtudes, ya que prefiere ir al grano, sin rodeos. Es individualista y radical por naturaleza y, cuando actúa, pone toda la carne en el asador. No sabe, por lo general, encontrar el punto medio de las cosas, así que para él todo es blanco o negro.

Aries necesita cultivar la moderación y aprender a dosificar sus fuerzas. A través de la energía de Aries nos viene el impulso para trabajar sobre nosotros mismos, porque nada puede renovarse si no empezamos por renovarnos a nosotros mismos. El Aries evolucionado en conciencia deja que se manifieste a través de él la parte divina que lleva dentro y sirve haciendo uso de su voluntad, de su fe y entusiasmo.

Aries-Libra forman parte del eje de Encuentro: Yo-Tú. Esta polaridad la vamos integrando a medida que nos reconocemos en el otro; sólo mostrándonos de manera honesta y sincera podemos reconocernos como almas.

Los planetas regentes

Marte es el regente exotérico de Aries y Mercurio el regente esotérico. Marte primero actúa y después piensa, pero, cuando la persona se va haciendo más consciente en el camino espiritual, la influencia de Mercurio es cada vez más fuerte, de manera que el ariano desarrolla percepción mental y capacidad para analizar y discriminar antes de actuar.

Durante este plenilunio, la figura principal que  ocupa toda la carta es un “Cometa”. En uno de los vértices vemos la conjunción Sol-Venus en Aries y en el lado opuesto tenemos a la Luna en Libra; también forman parte de esta figura la conjunción Marte-Nodo Norte en Géminis y Saturno en Acuario. Esta figura apunta a que el impulso ariano aspira a la perfección y armonía en las relaciones. Sólo desde la empatía, la comprensión, el amor inteligente podemos equilibrar la tensión de la oposición de manera que el Yo y el Tú se entiendan y colaboren.  

Hay voluntad para el intercambio de ideas y para enfocar y dirigir la voluntad de manera que podamos materializar unas correctas relaciones humanas. Plutón en Capricornio no recibe ningún aspecto; sigue haciendo limpieza permitiendo aflorar a nuestra conciencia todo aquello que ya no sirve al propósito de desarrollo por cristalizado y caduco y poder seguir avanzando como individuos y como humanidad.

Lola Martínez. Marzo 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE ARIES· FESTIVAL DE PASCUA

“Surjo y desde el plano de la mente, rijo”

Es primavera, el inicio de la vida surge en Aries. Las semillas protegidas y resguardadas del frío invierno van germinando y, lentamente, se abren camino a través de la tierra en busca del sol y la brisa. La naturaleza canta y entrega sus frutos a la Vida.

Algo parecido debiera ocurrirles a las personas, que esa chispa primaveral se convirtiera en ese incentivo que las acerque a su espíritu, adormecido en lo profundo del corazón, impulsándolas a alejarse del materialismo y del egoísmo, a que se aproximen a un nuevo modo de vida más colaborativo, participativo y horizontal, un mundo no tan protocolario, rígido y jerarquizado. Esta vida actúa desde lo más interno, expresándose en todo cuanto hacemos, decimos, sentimos.

El signo de Aries es un signo de fuego y gobierna la cabeza, lo que quiere decir que todos los seres humanos somos creadores, podemos pensar y elaborar ideas, no solo los nacidos bajo este signo. En general, pensamos que nuestros pensamientos son muy “nuestros”, muy íntimos, que no salen de nosotros, pero no es del todo cierto. La interconexión se da a todos los niveles, físico, emocional, mental y espiritual. Son estados de conciencia, actitudes. Todos nos esforzamos por salir adelante, sufrimos, fracasamos, triunfamos, tropezamos y volvemos a levantarnos para empezar de nuevo la lucha. Todos llevamos en nosotros la simiente del renacimiento, de generar estados de conciencia benévolos, acogedores, amorosos, de vivir con actitud sana y optimista, que reflejen la esperanza de que un mundo mejor es posible, que la armonía, el respeto y la sensatez son realidades manifestadas en todo cuanto hacemos.

El poder del pensamiento es tremendo y todos debemos aprender a conducirlo hacia el bien común, a comprender que por medio de él puede causarse mucho daño, pero también puede hacerse mucho bien. No podemos demorar la responsabilidad que tenemos. Surge en mi mente el dicho: “Por sus obras les conoceréis”

¿Cómo nos comportamos? ¿Qué calidad tiene nuestro trabajo? ¿Qué intenciones nos impelen a la acción? ¿Somos capaces de demostrar buena voluntad en nuestro día a día? Son preguntas que podemos contestarlas a la luz de la conciencia que está expresándose en este signo de Aries.

Nuestro pensamiento debe tener sentido de proporción, de equilibrio, justo, imparcial, que sepa apreciar los valores espirituales que determinan nuestras actitudes y disposiciones. Entonces, en una vuelta más elevada de la espiral, esta inclusividad se traslada al medio ambiente, a las ciudades y pueblos donde residimos, a los contactos con otras personas, a crear esa atmósfera mental que llegue a modificar las políticas de las naciones, de los organismos internacionales para que sean más humanas, más íntegras.

De forma clara, diáfana y sintética nos presenta la tarea que tenemos por delante. La entendemos y estamos de acuerdo con su significado, pero ¿por qué no somos capaces de ponerla en práctica?, ¿qué nos detiene, a qué tenemos miedo, a qué no estamos dispuestos a renunciar?

Desde el momento en que nos formulamos preguntas como las anteriores, es cuando la buena voluntad entra en acción, primero hace que nos desprendamos de lo que no es adecuado para albergar el nuevo espíritu en nuestro corazón, luego nos prepara para recibir la nueva vida, para, en tercer lugar, entregarla en todo cuanto hagamos, en ofrecerla desinteresadamente.

La tarea no es fácil y exigirá paciencia y persistencia, pero el trabajo en equipo, el saber que la humanidad avanza hacia un futuro mejor son indicadores que la buena voluntad está dando sus frutos, que la bondad y generosidad del corazón del hombre son una realidad que nos dirige hacia un nuevo mundo más armonioso, más justo, más sabio y amoroso.

Pepa Barea. Marzo 2021

MEDITACIÓN GRUPAL·PLENILUNIO DE PISCIS

Piscis es un signo dual, su símbolo son dos
peces unidos por el hilo o sutratma, el cordón
plateado. Un pez representa el alma, el otro la
personalidad. Piscis pertenece al elemento
Agua y a la Cruz Mutable y esto hace que Piscis
sea muy emocional, sensitivo, sensible y
compasivo; es muy receptivo a las personas de
su entorno y capta fácilmente las energías e
impresiones que, si son negativas, pueden
debilitarlo energéticamente.
Cuando Piscis está poco desarrollado en
conciencia es pasivo e inactivo, confuso, con
poco sentido de la realidad y por tanto poco
dispuesto a asumir responsabilidades, e
inclinado a un cierto victimismo. A menudo se
refugia en un mundo de fantasía o escapismo.
Cuando Piscis ha evolucionado en conciencia,
siente el deseo por conocer la verdad a un
nivel espiritual profundo y puede percibir la
unidad que subyace en el universo de manera
más rápida que otros signos. Piscis es el signo
de la devoción y la entrega. Su inclinación
mística hace que busque lo más elevado en
todas las cosas. Se mueve en la dualidad entre
espíritu y materia, y le resulta difícil encontrar
la forma de unir ambos polos.

La polaridad Piscis – Virgo
Piscis, junto con Virgo, su signo opuesto,
forman parte del Eje de existencia. Virgo,
práctico y realista, está preparado para
afrontar los retos de la vida diaria y mantener
un orden, mientras que el idealista Piscis
anhela vivir libre de responsabilidades. Virgo
puede ayudar a Piscis a poner orden en ese
universo de ensoñación en el que se mueve y
a concretar sus ideales. Piscis puede ayudar a
Virgo a ser más imaginativo.

Los planetas regentes 
Júpiter y Neptuno son los regentes exotéricos
de Piscis y Plutón el regente esotérico. A
través de Júpiter ganamos claridad de
percepción y expandimos nuestra conciencia,
mientras que Neptuno nos incita a
relacionarnos desde el corazón, diluyendo
actitudes separatistas que no son más que
espejismos de nuestro pequeño yo.
Plutón mediante el uso de la voluntad nos
ayuda a eliminar todo lo cristalizado, aquello
que ya no sirve para nuestra evolución.

En este plenilunio se forma una figura llamada
“Canalizador” que da un gran dinamismo para
avanzar en nuestro proceso de desarrollo en
conciencia.
Neptuno está en Piscis, su propio signo, y no
recibe ningún aspecto. Neptuno nos conecta con la visión del amor universal, con el impulso creativo que se manifiesta a través de las artes, y el impulso a la autotrascendencia, a reconocernos como chispas divinas formando parte de un Todo mayor. 

Vemos también a los tres planetas de la inteligencia (Mercurio-Júpiter Saturno) en Acuario haciendo trígono al Nodo Norte en Géminis, lo que nos permite establecer unas correctas relaciones de fraternidad a través del servicio desinteresado. También vemos un trígono entre Marte en Tauro y Plutón en Capricornio que nos emplaza a trabajar por una distribución de los recursos pensando en el mayor bien para el mayor número.

Lola Martínez. Febrero 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE PISCIS

“Abandono el hogar del Padre y regresando, salvo”
“Entra en la materia”

Este es el último trabajo del ciclo anual, la casa 12 del zodíaco. Se cierra el círculo y se abre un espacio de silencio, quietud y de recapitulación desde el que comenzar de nuevo. Es la oportunidad de recoger los frutos y semillas para progresar en el nuevo ciclo, planes que verán la luz en la primavera presentida, a la vez que nos invita a reflexionar sobre qué estamos haciendo con nuestra vida, de renunciar a lo antiguo, a lo que ya no sirve, a todos nuestros deseos, ambiciones, anhelos y sentimientos de aspiración personal.

Este trabajo nos hace pensar sobre la labor que tenemos que realizar cuando decidimos poner los pies en el Sendero de retorno, pues Piscis rige los pies. Se trata de purificar y elevar la vibración de nuestros cuerpos emocional y mental para colocarlos al servicio del alma.

Tenemos la oportunidad de descubrir nuestras ataduras y apreciar la tarea que debemos hacer sobre nosotros mismos y en nuestro medio ambiente. Vamos comprendiendo que las renuncias materiales y emocionales tienen un enorme valor y aprendemos a vivir desde el desapego.

Conocemos por propia experiencia lo difícil que es este proceso de renuncia, de hacer sitio a lo nuevo. La personalidad se ha convertido en la directora de la vida, es capaz de disfrazar los espejismos de la forma más sutil que seamos capaces de imaginar, con tal de seguir siendo la protagonista, pero ha cumplido fielmente con el mandato de “entra en la materia”. Pasar por este proceso nos permite descubrir ciertos aspectos de la vida que nos estaban vedados y otros que se nos habían pasado por alto, no obstante, todos forman parte de la Vida.

La tarea que tenemos por delante no es nada fácil, tanto para una persona, como para un grupo, como para toda la humanidad, pues se trata de poder discernir y comprender las ilusiones y espejismos que nos mantienen esclavizados y atados a la materia, que no nos dejan ver el sentido real de la vida.
Sabemos que el campo de experiencia es este planeta, el aquí y ahora, por lo que necesitamos nuestro cuerpo, nuestras emociones, sentimientos y pensamientos para adquirir experiencia, conocimiento, sabiduría y comprensión de lo que sucede en nuestro interior y a nuestro alrededor.

Piscis es un signo de agua y ésta simboliza las emociones, lo que nos sugiere la idea de colocar las emociones y sentimientos al servicio de la mente iluminada y del desarrollo espiritual, para dar un paso más en el sendero de retorno. Nuestra herramienta más eficaz es cultivar el alineamiento y el contacto con el alma. A medida que lo realizamos se va produciendo cierto discernimiento y comprensión del camino, que nos permite empezar a entender el significado y sentido de nuestra experiencia en el mundo.

Entonces vemos que todo cuanto hemos ido experimentando, vivido y sufrido en uno mismo a través de las vicisitudes del día a día, ha sido adquirido por propio derecho y nos conduce a comportarnos, a actuar, a ser, en definitiva, más prudentes, juiciosos y sabios, emprendiendo la tarea de ayudar a los demás y, en la medida en que sirvamos ofreciendo el agua de vida, así iremos recorriendo el camino de regreso al hogar del Padre.

Pepa Barea. Febrero 2021

EL SIGNO DE ACUARIO·PLENILUNIO DE ACUARIO

a

 

El glifo de Acuario son dos líneas de energía que afluyen de él hacia el mundo de los hombres. Pertenece al elemento Aire y a la cruz fija. Nos dice el M. Tibetano que la cruz fija es la Cruz de la Transmutación donde el deseo se transforma en aspiración y el egoísmo en altruismo. El elemento Aire tiene que ver con el reino de la mente y de las ideas.

Acuario está relacionado con la mente superior y con el mundo de la razón donde predomina el intelecto sobre las emociones, de ahí que los acuarianos tengan una actitud impersonal, de desapego, objetividad y una fría racionalidad. Es el signo de la fraternidad universal, de la hermandad y de las relaciones grupales.

 Los acuarianos son personas de acción, necesitan relacionarse con personas que como él buscan construir sociedades que se ajusten a sus ideales de perfección donde prevalezcan las correctas relaciones de convivencia. Pero para construir una sociedad donde prevalezcan las correctas relaciones por encima del individualismo separatista la ley de Analogía (como es adentro es afuera) exige que ese trabajo sea realizado primero a nivel interno para que posteriormente pueda manifestarse en el exterior.

El acuariano evolucionado utiliza la experiencia a fin de convertir el conocimiento adquirido en un factor de servicio a la humanidad, pone todo lo que posee en su cántaro de agua, lo conserva allí para cuando lo demande el servicio y la necesidad y lo brinda libremente, mientras que el hombre poco evolucionado combate por sus ideas, por sus principios con entusiasmo, pero como la idea por la cual combaten no ha pasado aún por la fase de elaboración interna, sus argumentos carecen de fundamento, detrás de ello no hay nada, le importa más la forma que el contenido.

 

        La polaridad Acuario/Leo. Eje de relaciones

El individuo que en Leo es autoconsciente, cuando ya no gira todo en torno a su bienestar e interés personal, en Acuario, llega a ser un servidor consciente, se consagra al servicio grupal y al bienestar de la humanidad. Mente y corazón trabajan unidos por el bien común.

                           Los planetas regentes              

Urano y Saturno son los regentes exotéricos de Acuario. Júpiter es el regente esotérico.

Hay muchos puntos convergentes entre los valores uranianos y los acuarianos: la sed de libertad, la creatividad, la originalidad, la necesidad de romper moldes, etc… Urano también tiene que ver con el altruismo, con el anhelo de mejorar las condiciones, con las relaciones de grupo, y la fraternidad de las almas. Saturno es el supremo creador de formas, y es gracias a su influencia que el nativo de Acuario logrará materializar en el mundo físico sus creaciones mentales.

Júpiter como regente esotérico tiene que ver con la expansión del alma y de la conciencia espiritual y con la capacidad de irradiar amor y sabiduría en la tierra.

La Carta de este plenilunio nos presenta un triángulo de rendimiento en la cruz fija. La motivación básica de la cruz fija es la seguridad así que la energía del triángulo rojo se emplea para el mantenimiento de un determinado estado. Pero también decíamos al principio que tiene que ver con la transmutación. Los planetas implicados Sol-Júpiter y Saturno están en conjunción en Acuario, la Luna en Leo al otro lado de la oposición; la tensión de la oposición se descarga a través de la conjunción Urano-Marte en Tauro. Estas energías nos hablan de un idealismo práctico; de actuar materializando aquí en la tierra los nuevos valores en línea con los valores acuarianos de fraternidad y conciencia grupal, de servicio, de una distribución de las riquezas pensando en el mayor bien para el mayor número para construir esa nueva humanidad. Toda esa tensión de la figura se debe canalizar como fuerza creativa donde la mente y el corazón han de actuar unidos por el cambio social.

El Nodo Norte en Géminis tiene la tarea de comunicar a los demás el principio de amor universal representado por Neptuno en Piscis y que llevan a las correctas relaciones humanas. La conjunción Venus-Plutón en Capricornio en semisextil a Mercurio en Acuario: Mercurio, trae luz a nuestras mentes sobre la situación actual para poder entender que el viejo sistema de valores basados en relaciones y estructuras de poder ha de dejar paso a ese nuevo sistema más acorde con los valores y principios de la nueva era.

Lola Martínez. Enero 2021

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE ACUARIO

“Soy agua de vida, vertida para los hombres sedientos”

La vida se va revelando etapa tras etapa y nosotros, progresivamente, hacemos lo mismo, vamos ampliando nuestro campo familiar, laboral, social… pues si nos autolimitamos, la vida se empobrece. Cuando somos capaces de vivir para los demás, nos enriquecemos todos.

El signo de acuario nos ofrece la oportunidad de hacer algo por la humanidad, de cooperar con buena voluntad para que la fraternidad empiece a ser una realidad y los miedos, las envidias y los odios vayan desapareciendo.

Es una extraordinaria ocasión para la afirmación:

“Conocemos, Oh Señor de Vida y Amor la necesidad. Conmueve nuevamente nuestros corazones con amor, para que nosotros también podamos amar y dar.

En estas palabras se condensa el lema de acuario. Detectar la necesidad y responder a ella de forma altruista y desinteresada. Cooperar es llevar adelante un trabajo en común, realizado en grupo, con un objetivo común. Si miramos a nuestro alrededor, podemos ver que hay gran cantidad de grupos que están trabajando en favor de los demás y que lo realizan con generosidad y altruismo.

Todos dependemos de todos y en estos momentos se pone de manifiesto la fragilidad del ser humano, pues si no hay compañerismo, trabajo en equipo, vemos que el individualismo y el egoísmo nos están llevando a un callejón sin salida.

Acuario es representado por un hombre que sostiene un cántaro del que salen dos chorros de agua, uno es de vida y el otro es de amor.

Y nosotros, desde el punto en el que nos encontramos, ¿damos agua de vida a los demás o nos la reservamos para nosotros?

Podemos decir que los pensamientos y los sentimientos son nuestros en la medida en que somos capaces de decidir qué pensar, qué sentir, dónde enfocar la atención, hacia dónde podemos dirigir nuestros esfuerzos, pero la vida no nos pertenece. A la vida no se la puede contener, no se la puede guardar, ella encontrará la manera de seguir adelante.

Las civilizaciones desaparecen, el orden establecido está siendo puesto en tela de juicio, las creencias se modifican, los reinos de la naturaleza evolucionan, la humanidad progresa porque la vida continúa su trayectoria imparable, inexorable, pero plena de amor compasivo e inteligente hacia todo, en un concepto sintético, envolvente, que no distingue, sino que acoge y abraza.

En consecuencia, nosotros, como hombres de la era de acuario, debemos ofrecer el agua de vida, sin temor a quedarnos sin agua, pues el cántaro se llena en la misma medida que da.

El planeta necesita de aguadores de vida. Cada vez que se realiza una acción, se tiene un pensamiento, un sentimiento altruista, se está ofrendando un poco de amor incondicional, un poco de agua fresca y vital al hermano. Pero esa entrega ha de ser desinteresada porque el servicio es aquel que se presta sin aguardar reconocimiento, sin alardear de lo que se hace.

Se sirve porque se está en sintonía con la vida. El amor del que se es partícipe se desea compartir porque surge desde el fondo del corazón, es una alegría espontánea y genuina, que hace que tendamos las manos al prójimo y entreguemos esa medida de vida y amor que nos llega y que ofrecemos con sinceridad y humildad.

Pepa Barea. Enero 2021

EL SIGNO DE CAPRICORNIO·PLENILUNIO DE CAPRICORNIO

p

Capricornio es un signo de Tierra y pertenece a la Cruz Cardinal, de impulso y voluntad.

El elemento Tierra lo conecta con la necesidad de materializar, de concretar, de hacer realidad las metas y objetivos que se propuso en Sagitario y lo hace mediante el impulso de la voluntad que le da la cruz cardinal.

Dependiendo del nivel de evolución espiritual de la persona, o de su nivel de conciencia, esta voluntad será utilizada para hacer el bien para el mayor número o estará enfocada en satisfacer sus ansias de poder y las metas personales.

Los tres símbolos de Capricornio nos hablan de tres niveles de evolución:

El primer nivel está asociado a la cabra, que representa el hombre materialista y codicioso, que trata de satisfacer el deseo de su ambición personal y hace de todo para alcanzar sus fines materiales. Sólo busca para sí mismo.

Un segundo nivel es el del cocodrilo que vive en el agua, o sea en el plano de las emociones y en la vida física. En esta etapa del cocodrilo, Capricornio se enfrenta a varias pruebas, como las de vencer el orgullo y las ambiciones mundanas.

El tercer nivel es el del Unicornio. Cuando una vez pasadas las pruebas expande su conciencia más allá de la personalidad y haciendo uso de su poder de voluntad domina las dificultades, asciende a la cima de la montaña y se convierte en un servidor de la humanidad y en ese servicio renuncia a todos los intereses separativos. La personalidad se pone totalmente al servicio del alma.

La polaridad Capricornio  / Cáncer .

Capricornio es el otro eje de la polaridad entre el colectivo, representado por Cáncer y la individualidad representada por Capricornio, y debe llegar a unir estos dos polos en su interior. Capricornio y Cáncer son las dos grandes Puertas del zodiaco, uno abre la puerta de la encarnación a la vida de la materia y a la experiencia humana (Cáncer), mientras que el otro abre la puerta a la Vida del Espíritu (Capricornio).

Los planetas regentes 

Saturno es el regente exotérico y esotérico de Capricornio. Es el planeta de la cristalización y de la forma, que a nivel de la personalidad vivimos como dificultades, límites, y frustraciones, hasta que aprendemos la lección. Saturno, como Señor del Karma, nos condena a la lucha por la existencia. Pero a nivel del alma, es decir, como regente esotérico, Saturno es actividad inteligente y las dificultades se viven como oportunidades de desarrollo interno.

Lo más significativo en la Carta de este plenilunio es la conjunción Júpiter-Saturno que entró en Acuario el 21 de diciembre y que abre un nuevo gran ciclo (de casi 200 años en los que estos dos planetas, cada 20 años, formarán conjunción en signos de aire). En los pasados 200 años, Saturno y Júpiter han estado haciendo sus conjunciones en signos de tierra y eso nos llevó como humanidad a dar preponderancia a lo material.

Acuario es el signo de la humanidad y del servicio, nuestro foco de conciencia se expande para reconocernos y trabajar de manera grupal. La conjunción Saturno-Júpiter en Acuario nos indica que los proyectos y la visión jupiteriana se han de materializar pensando en el servicio al grupo y a la sociedad. Las actitudes individualistas han de dar paso a una visión más amplia pensando en el mayor bien para todos.

El Triángulo de rendimiento entre Venus, el Nodo Norte y Neptuno en la cruz mutable, nos motiva para establecer unas correctas relaciones basadas en el amor y el respeto a todos los seres.

Lola Martínez. Diciembre 2020

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE CAPRICORNIO

“Estoy perdido en la luz suprema,  y a esa luz doy la espalda”.

Nos encontramos en un tiempo de creciente tensión mundial, de no saber hacia dónde dirige sus pasos la humanidad, pero hay razones para la esperanza.

Capricornio es el más materialista, ambicioso y terreno de los signos, y esta influencia se aprecia en el planeta, no obstante, también está presente su influencia superior, cómo la energía del alma está elevando a la vanguardia de la humanidad hacia la luz.

Esta realidad nos lleva a considerar los tres principios fundamentales de compartir, cooperar y responsabilidad, que son los cimientos sobre los que se ha construir la nueva civilización. El ejemplo lo encontramos en Las Naciones Unidas, que está enfocada en los Objetivos del Desarrollo Sostenible, proceso que implica también la participación de las organizaciones de la sociedad, del sector privado, de las empresas, las universidades y el mundo científico.

Sabemos que la responsabilidad última reposa siempre sobre la capacidad de la participación y del compromiso de cada ciudadano, pero nace de forma espontánea el sentido de responsabilidad, pues ésta no significa asumir lo que otros dejan de hacer, sino dar respuesta a una necesidad, afrontar una cuestión, hacer algo o bien esperar y no hacer nada, es saber permanecer en el lugar adecuado, con firmeza, serenidad, con las manos extendidas en señal de colaboración.

Consecuencia natural es que la inofensividad, un nuevo sentido de los valores y de compromiso producen la integración en el grupo mayor, por lo que continuamos con el ritmo y disciplina habituales, permaneciendo

en estado de alerta, sin esperar resultados y reforzando la voluntad que nos mantendrá firmes e indesviables en nuestro compromiso con la humanidad. La irradiación y la ampliación de nuestro campo de trabajo así lo confirmarán, una nueva y brillante actitud que traerá un compartir creativo, orientado hacia un futuro iluminado y expulsando la oscuridad y el materialismo.

Nos encontramos en el momento del año en el que, seamos conscientes o no, tenemos una cita con las energías más potentes, canalizadas por el planeta Saturno, presentado como un Gran Señor del Karma, tal y como Lola nos ha explicado. Y allí nos enfrentamos con nosotros mismos, con lo que hemos acumulado a lo largo del tiempo, de lo positivo y de lo negativo, formando esta intensa dualidad a nivel de nuestra personalidad y que, a veces, podemos experimentarlo como el infierno. Reflexionamos acerca de los logros del año, en la cumbre de la montaña de este signo. Reflexionamos sobre nuestros fracasos y tomamos las resoluciones para el año nuevo, decidimos rectificar los errores y renovar nuestras intenciones. Nos proponemos resolver y cambiar nuestra manera de hacer, por lo que tenemos que recurrir a la calma interior. Una calma así nos orienta hacia el interior de nosotros mismos para una renovación espiritual. El ritmo que sostiene el proceso de la vida en el planeta así nos lo recuerda. En el momento del solsticio, la energía del sol nos toca íntimamente y nos invita a hacer un balance y a orientarnos hacia la esencia de nosotros mismos, donde creamos y preparamos las futuras acciones.

Por estas razones, la meditación que hacemos en cada plenilunio se convierte en un punto de anclaje importante para las energías espirituales, que van cobrando vida gracias al esfuerzo conjunto de todas las personas que se reúnen internamente con el objetivo de transmitirlas a la humanidad, a fin de que pueda continuar elevándose y con ella el planeta.

Nuestro trabajo es distribuir la energía espiritual sabiendo que cada uno hace las cosas lo mejor que sabe, que la energía sigue al pensamiento y que, poco a poco, se va consiguiendo una masa crítica de personas de buena voluntad que, a pesar de la aparente futilidad de las acciones, están haciendo una gran labor silenciosa y activa.

Capricornio rige las rodillas. Cuando aprendemos a arrodillarnos con humildad y ofrecemos lo que poseemos, nuestros recursos y habilidades y lo ponemos a disposición de la humanidad, estamos en situación de ganarnos la confianza de los demás y comprendemos que la vida tiene sentido cuando se comparte.

Pepa Barea. Diciembre 2020

EL SIGNO DE SAGITARIO·PLENILUNIO DE SAGITARIO

o

Sagitario pertenece al elemento Fuego y a la Cruz mutable, eso le confiere un gran idealismo y entusiasmo, así como la capacidad de acceder a objetivos más amplios.

El símbolo de Sagitario ha ido evolucionando a medida que el ser humano va adquiriendo más conciencia. Primero fue el Centauro, identificado con la forma y con sus objetivos egoístas; luego el Arquero sobre el caballo blanco, significa la orientación del hombre hacia una meta definida. El Arquero y el Centauro han desaparecido de escena y en la actualidad el símbolo es una flecha que vuela hacia el sol, indicando la Chispa divina que regresa a su origen.

Por lo tanto, podríamos decir que la tarea en Sagitario son meta y propósito orientados hacia un nuevo y elevado objetivo, y que en la persona evolucionada tiene que ver con la aspiración espiritual una vez la mente se orienta hacia el alma. En el individuo poco evolucionado estos propósitos pueden estar enfocados en el deseo puramente instintivo y la ambición egoísta.

Este sentido de dirección es la característica del aspirante y del discípulo, la cual va reconociendo a medida que realiza su trabajo interno y externo, esforzándose por identificar toda la actividad del alma y de la personalidad con el Plan de Dios.

La polaridad Sagitario – Géminis 

Esta polaridad se forma en el Eje de pensamiento. Las actividades de la mente inferior, centralizada en el interés egoísta, ha de dejar paso a la visión más amplia e intuitiva de la mente superior. 

La mente inferior tiene que ver con la personalidad y la mente superior con el alma. En el signo de Géminis, nos dedicamos a acumular aquellos conocimientos que son necesarios para el desarrollo de la mente racional, del intelecto y poder funcionar en el colectivo. En cambio, en Sagitario desarrollamos más la observación, el discernimiento, el pensamiento lleno de significado, y la percepción individual, que nos permiten acceder a una visión más amplia del mundo y de la realidad.

El regente exotérico  y  regente esotérico

Júpiter es el regente exotérico y hace de Sagitario una persona jovial, optimista y leal, con un gran sentido de la justicia, que se lleva bien con todo tipo de gente y se adapta a todo tipo de circunstancias. Júpiter le otorga confianza en la vida, como una certeza interna, una amplitud de conciencia y la visión de la siguiente meta a alcanzar.

La Tierra es el regente esotérico y tiene que ver con el principio de realidad y, por lo tanto, Sagitario debe comprobar la validez de sus pensamientos y de su concepción del mundo contrastándolos con la realidad para que sus ideas se puedan materializar y no sean solo castillos en el aire.

Plenilunio de Sagitario20

En este plenilunio vemos una figura llamada rectángulo de excitación formada por el Sol-Venus-Urano y la Luna: la vida sólo puede superarse con voluntad y con una clara conciencia para no caer en la polaridad y eso depende de la capacidad para reconocer los retos y afrontar las experiencias.

La triple conjunción en Capricornio hace un aspecto de sextil con Mercurio; la mente de Mercurio en Escorpio es profunda y pueda ayudar a construir puentes para unas correctas relaciones, a través de los correctos pensamientos y las correctas palabras, de establecer un diálogo y una comunicación en beneficio de todos.

Otra pequeña figura se forma entre Neptuno-Marte y el Nodo Norte que indica que el primer paso para alcanzar nuestro propósito es que la acción ha de estar en sintonía con nuestra alma.

Lola Martínez. Noviembre 2020

MEDITACIÓN LUNA LLENA DE SAGITARIO

“Veo la meta. Alcanzo esa meta y luego veo otra”

Sagitario es un signo de fuego. El fuego se relaciona con la mente, que es la que formula los pensamientos y, a su vez, éstos dirigen la vida. Es la enfocada actividad. Es la dirección. Es el sentido de un propósito que guía, gobierna y motiva.

El propósito que guía y gobierna nuestras vidas es servir bajo la luz del alma. Esa luz que nos conduce para que seamos lámparas encendidas para los demás, conociendo, no obstante, los caminos de Dios.

Y, precisamente el periodo actual que estamos viviendo nos invita a que utilicemos nuestra capacidad de crear con un sentido más elevado y espiritual. Ya no podemos tener un comportamiento egoísta, ahora se nos pide que seamos el arquero de sagitario,

que mantiene el equilibrio montado sobre su caballo, a la vez que tensa el arco y dispara la flecha de recta trayectoria, precisa, como el poder mental, yendo en alas del amor incondicional, generoso, que abraza, acoge y tiende las manos en señal de colaboración.

Tropezaremos y caeremos, pero volveremos a levantarnos porque somos los guerreros que se comprometieron, que anhelan contribuir con su esfuerzo en la gran tarea de crear un nuevo mundo, recordando que la vida tiene sentido cuando se comparte.

En libra nos esforzamos por equilibrar los platillos de la balanza, de estabilizar las oscilaciones entre los pares de opuestos, para luego, en escorpio, luchar y salir de la oscuridad, de buscar la luz y ahora, en sagitario podemos recorrer el camino porque la mente está serena y los ojos fijos sobre el objetivo. Ya no caminamos en la oscuridad, vemos lo que tenemos que hacer y tratamos de hacerlo. Vamos de un punto a otro buscando la flecha que hemos lanzado.

La serenidad mental se obtiene por la firme determinación de permanecer en el ser espiritual el mayor tiempo posible, para que los relámpagos de la intuición sean las flechas

que indiquen el camino, donde la búsqueda es constante, al igual que la colaboración y participación.

¿Cuál es la meta? Ser ciudadanos del planeta ejemplares, ecuánimes, correctos, los Hijos de Dios en la tierra. Para ello primero debemos desarrollar, expresar y demostrar cualidades como la inofensividad, el amor incondicional y la colaboración entre todos los hombres. Hacer descender las energías del alma y lograr que corazón y mente trabajen unidos. El pensamiento es unidireccional y el amor se mueve en forma circular, abraza, envuelve, acoge y relaciona, pone en contacto aspectos como el altruismo y la correcta palabra, apostar por el grupo y el mayor bien para todos.

Las energías de Sagitario nos conceden la cualidad de tener una visión de la lejana meta y de volverla, por así decirlo, accesible, por lo tanto, empleemos nuestras habilidades y recursos en alcanzar la meta.

Pepa Barea. Noviembre 2020