Novilunio de Virgo: Atención a lo que pensemos.

La Alegría como claves de la Nueva Era

 

En un sentido amplio, el término Espiritual, nos habla de la búsqueda y la aceptación, del siguiente paso evolutivo “correcto” en nuestras vidas. Se trata de una búsqueda o aproximación que debe ser acometida de forma equilibrada y armónica no sólo en la parte más “íntima”, sino también en la parte más “exterior” de nuestras vidas.

Se necesita por tanto un trabajo consciente, no sólo en la dialéctica entre la personalidad y el Yo superior, enmarcado en ese camino “íntimo” o ascendente del re-encuentro con el Alma, sino también un trabajo consciente en ese viaje exterior u horizontal, de retroalimentación con el colectivo y los grupos de trabajo, que permitan crear vasos comunicantes entre ese desarrollo evolutivo “individual” y el de la propia “humanidad”. Por otro lado, La Ley del Acercamiento Espiritual, también nos recuerda nuestra capacidad para solicitar ayuda o guía a los mundos superiores, no sólo a nivel individual sino también a nivel grupal, a través de la invocación, de la meditación…que tan diferentes respuestas ha dejado constancia en el devenir de la humanidad.

De esta forma podemos tomar conciencia como colectivo, de la importancia de la utilización de estas herramientas como Servicio, facilitando esa respuesta y acercamiento espiritual “descendente” que va más allá del Ser Humano, y que abre la puerta a la venida del Mensajero o Instructor divino que la Humanidad lleva esperando desde hace tanto tiempo.

Una semilla que podemos plantar en nuestro corazón en esta LUNA NUEVA en Virgo.

Uno de los resultados del acercamiento Espiritual, es la ALEGRÍA que pone de manifiesto el verdadero grado de unión que tenemos con nuestra Alma.

Personalmente pienso que esta Alegría puede ser utilizada como brújula para encontrar la dirección “espiritual” del correcto servicio y la auto-realización, ya que de estas fuentes emana limpia y pura la alegría más elevada.

Desde esta visión podemos comprenderla, no sólo como una emoción o sentimiento, sino también como una ENERGÍA que puede ser invocada, trabajada, nutrida y atraída a nuestras vidas… utilizando nuestra voluntad y poder.

En momentos difíciles como los actuales, el acceso y “cultivo” de la alegría, pasa por un trabajo de desidentificación que nos ayude a salir de la órbita gravitacional del dolor físico, emocional, o incluso de la frustración mental en la que gran parte de la población está sumida. De esta forma podremos abrir un puente entre el Alma y la Personalidad que nos acerque a esa PAZ y ALEGRÍA que mora en Él.

El Servicio y la Auto-realización, están tremendamente relacionados, y beben directamente de lo que se ha denominado “La Alegría del Sendero”, una alegría que emana del saberse colaborador y partícipe del proceso evolutivo y del Plan Divino.

La Alegría es una de las características de la Nueva Era, nos impulsa a compartir, a iniciar nuevos proyectos, a tomar iniciativas que hagan “sonreír” a nuestro corazón… Un pensamiento “alegre” llama a otro pensamiento alegre, y así sucesivamente, cuajando la montaña con multitud de velas, de luces que marcan el camino…

Espero que esta reflexión nos ayude a sembrar semillas de alegría y conciencia en nuestras vidas, fortaleciendo las manos del Grupo de Servidores del mundo en este Novilunio.

Ramón Moreira. 07 de Septiembre 2021

Estudiante de la Formación en Meditación Creativa.

 

Grabación de  la Meditación 070921

Novilunio de Leo: Trabajar en el interior

Plantemos la semilla de la voluntad y la semilla del servicio

Como probablemente la mayoría sabe, la estructura de aspectos en una carta natal simplemente nos muestra la relación entre planetas. Las líneas nos indican la distancia en grados entre cada uno de los planetas, y en su conjunto se forman imágenes geométricas que nos dan información sobre la motivación en la vida del propietario de la carta. En este momento, la estructura de aspectos del novilunio nos afecta a todos por igual.

En el momento del novilunio de Leo vemos que las distancias entre planetas no forman figuras, y lo único que tenemos son líneas que se mueven especialmente en dirección vertical. Esta imagen indica movimiento, impulso y acción hacia la consecución de los propios objetivos. Hay un exceso de movimiento y poco espacio para la relajación. Quizá vale la pena tener claro cuál es el objetivo y dirigir la energía en ese sentido, evitando así que el movimiento en sí sea la finalidad, porque cuando esto se produce, falta la calma que lleva al disfrute, hace muy difícil llevar cualquier proyecto a la manifestación y se produce un gasto inútil de energía.

La imagen recuerda “el león en su jaula”, moviéndose continuamente sin encontrar la salida y, buscando similitudes en la carta, vemos que el signo de Leo está interceptado, es decir, “no tiene salida”. El trabajo de Leo en este novilunio es interno, afectando a toda su personalidad.

Quizá tiene que reestructurar su pensamiento, revalorizar sus creencias, buscar a sus compañeros de grupo con los que comparte ideales y amar desde el corazón.

En el quinto Trabajo de Hércules, éste tiene que matar al león de Nemea, que tiene aterrorizada la población. El león se esconde en una cueva con dos salidas, y parece jugar al ratón y al gato con Hércules, porque cuando éste le busca por un lado, el león sale por el otro. Hércules decide cerrar una de las bocas de la cueva, con lo que el león se queda encerrado y finalmente, Hércules lo mata “con sus propias manos”.

Es en nuestro interior, en ese espacio interno donde está la cueva, donde tenemos que hacer el trabajo de Leo. El león simboliza una personalidad fuerte, con un gran poder mental y con unas emociones que pueden estar controladas o pueden estar mezcladas con los pensamientos de los niveles más bajos del plano mental. Esto hace que, a veces, Leo se vuelva excesivamente individualista, con extrema confianza en sí mismo y satisfecho de ello, con el resultado de una energía dañina para su entorno. Por lo tanto, Hércules tiene que matar esa personalidad que él mismo ha creado, y matarla sin ayuda, sino como dice el relato, “con sus propias manos”.

Para hacer este trabajo se necesita voluntad, una voluntad fuerte y sabia que nos conduzca a reducir la importancia de nuestra personalidad y llevarla a realizar un acto de servicio, como hizo Hércules liberando del terror a la población de Nemea.

Plantemos ahora nuestras semillas del novilunio: la semilla de la voluntad y la semilla del servicio,

y recitemos juntos el mantra del Ser:

Más radiante que el Sol
Más puro que la nieve
Más sutil que el éter,
es el Ser,
el espíritu dentro de mi corazón
Yo soy ese Ser,
ese Ser soy yo.
Nosotros somos ese Ser,
ese Ser somos nosotros

 

Alicia Garcia. 08 de Agosto de 2021 – 13:50 h GMT / 15:50 h CEST

Novilunio de Cáncer: Una reflexión

Reunión de Meditación

En los novilunios la luna no se ve, pero sabemos que está ahí; aunque a simple vista no la veamos, el actual estado tecnológico ha desarrollado muchas herramientas para poder ver más allá de lo que podemos percibir directamente con los sentidos, dando por sentado que lo que no se puede observar o medir con la tecnología actual, no existe (ver para creer). Esto puede no ser muy correcto. Tecnológicamente suplimos nuestras limitaciones sensoriales, aunque si solo tenemos desarrollado un 9% de nuestro cerebro no cabe duda de que la actual tecnología está en pañales.

Por otro lado, lo que nos diferencia a los humanos del reino animal es el desarrollo de la mente y la capacidad de razonar. Esto que en principio es una ventaja, también presenta un inconveniente, pues creemos que desde la razón podremos entenderlo todo, de modo que no vivimos la vida, sino que la pensamos, la imaginamos según nuestras creencias. De hecho, nuestro cerebro trabaja continuamente procesando unos 60.000 pensamientos diarios, de los cuales muchos son repetitivos y otros tantos inútiles.

La tecnología es una buena expresión del desarrollo de la mente humana, estando ambas en los inicios de su fase de desarrollo. La mente es como un paracaídas, solo es útil si se despliega y se abre, es bastante eficaz para las tareas diarias, pero no tanto cuando aborda temas transcendentales que son los que nos facultan para la evolución de la consciencia.

Frecuentemente las cosas evidentes son las consecuencias de unas ‘causas’ generalmente poco evidentes. En el proceso evolutivo hemos de buscar la forma de ver más allá de lo evidente; aunque no sepamos medirlo y ponderarlo con la tecnología actual, aparece un cambio de paradigma en el que se hace necesario “creer para ver”, en lugar de “ver para creer”.

Los novilunios, como todo lo que existe, se rige por una ley en la que la ciclicidad marca la repetición periódica de situaciones planetarias y también nuestras situaciones internas, pese a que podamos verlas sin conexión, “Todo está conectado”. Este orden se ha mantenido durante eones de forma perfecta. Cada uno de nosotros somos parte del Todo, de forma que, si cualquiera de nosotros no existiéramos, el Todo estaría incompleto.

Este Orden Universal cumple la ley de la Economía, y no gasta ni un gramo de energía que no sea necesaria. Si existimos, es porque somo necesarios para sostener el Orden Universal. Esto apunta a que todos tenemos una misión en la Vida, tenemos nuestro lugar dentro del Plan, todos tenemos nuestro swadharma, nuestro dharma personal.

La energía de la Vida es inteligente y abarca Todo lo que existe, de forma que cuando algo se separa del orden cósmico lo redirige; en los humanos, con nuestro libre albedrio, frecuentemente obramos por ignorancia en contra de las leyes universales, apareciendo el sufrimiento como mecanismo conductista para armonizarnos con el Orden. Se podría decir que la elegida armonía con el Orden Universal reduce el sufrimiento.

Un ciclo representativo del Orden Universal en nosotros es el del día y la noche, orden impuesto por nuestro Sol. En los seres animados la hormona melatonina varía de acuerdo a este ciclo y en los humanos es segregada por la glándula pineal. Durante el día nos expresamos en la vida creando nuestro proyecto de vida; hay que trabajar para poder tener los recursos básicos que nos permitan la supervivencia, seguridad, comodidades… En la fase nocturna integramos las experiencias de lo que vivimos, recordamos y de cómo nos hizo sentirnos. Inconscientemente lo asimilamos de forma que se exprese externamente durante la fase de vigilia.

Análogamente al Sol, la Luna en sus manifestaciones de plenilunio y novilunio, enmarcan ciertos procesos, perceptibles para quien puede ver más allá de lo evidente; la luna es una luminaria, no una estrella. En su fase de plenilunio refleja lo que le llega, tanto la luz del Sol, como la información que por ella nos llega desde ese centro desde donde se rige el Orden Universal.

En los novilunios esa información percibida es integrada internamente para facilitar la armonía con los ciclos del Universo. Es un momento adecuado para sentir en qué medida estamos conectados con nuestro propósito, sembrando ‘ideas’ que, regadas con voluntad y amorosa perseverancia, darán sus frutos pasado algún tiempo, en forma de cambios de conducta y actitud.

A nivel externo todos manifestamos nuestra personalidad y los proyectos con que nos entretenemos en la Vida, pero no cabe duda de que somos algo más que eso; se convierte en necesario ver más allá de lo evidente, conectar con esa misión o propósito que tenemos de armonizarnos con las fuerzas Universales.

El proyecto de vida se busca o se inventa con los recursos que desde la luz de la mente tenemos. Sin embargo, el proyecto se descubre pues siempre ha estado ahí; velado por nuestra inconsciencia, abre las puertas al “buscador” espiritual. Este es un ámbito poco evidente y se da a ser manejado por falsos profetas. En este punto creo que es interesante recordar que nada se ha de tomar por cierto si no se dispone de una validación interna, una comprobación práctica que me lleve a comprenderlo. Se respetan las enseñanzas externas, pero se obedece sólo a nuestro maestro interno.

En la medida que propósito y proyecto confluyan, estaremos avanzando en el proceso de evolución de la consciencia. Darnos cuenta de esta diferencia nos marca un hito en el proceso: es la metanoia, el darnos cuenta más allá de las capacidades de la mente, para redireccionar el rumbo de nuestra vida armonizándonos con los ciclos y ritmos Universales.

Dado que todos pertenecemos a un mismo orden cósmico y mi armonía depende de todo cuanto soy capaz de percibir, sólo me queda desear a todo el mundo que viváis en armonía, paz y Amor. Con eso me estáis ayudando. Lo mismo intento por mi parte, con el profundo agradecimiento de quien se cobija a la sombra de un buen árbol, que sois todos vosotros.

Muchas gracias.

Juan Carlos Ferreras. Julio 2021.

Estudiante de la Formación en Meditación Creativa

Novilunio de Géminis

«Relaciones Armónicas y Magnéticas»

En este novilunio seguimos reflexionando  sobre la ley del esfuerzo grupal.

La era de Acuario nos pide que nos relacionemos de manera armónica y magnética, guiados por un propósito común al cual nos unimos libremente. Se han acabado los líderes autocráticos; ahora todos somos responsables y nos mueve la energía del Servicio a un propósito mayor.

Acuario nos pide actuar como si fuéramos una orquesta donde cada uno de nosotros contribuye con su parte al grupo, armonizando el instrumento con el de los demás. La orquesta es el grupo, y es mucho más que cada uno de los instrumentos. El todo es mucho más que cada una de las partes.

Se ha acabado el tiempo de los personalismos, de los intereses personales, de los separatismos. Se trata de trabajar con los espejismos que no nos dejan ver la realidad, siendo conscientes de cómo el ego distorsiona las relaciones más allá del propósito.

Si nos damos cuenta que el grupo es el alma mater de las relaciones, podemos verlo como una oportunidad para conocernos mejor, para desarrollar la empatía, la paciencia, la buena voluntad y para poder ver en el otro una parte de mí.

El grupo como el lugar que permite expresar la singularidad de cada uno, dar espacio y crear una melodía única.

Os invito en este novilunio a ser parte de un todo mayor, aportando humildemente vuestra singularidad, para que los grupos en los que participéis puedan ser una pequeña representación del mundo que queremos construir.

Ese mundo en el que las relaciones personales sean la base del cambio que queremos vivir y experimentar como humanidad.

Margarita Herrero. Junio 2021

Estudiante en la  Formación de Meditación Creativa.

Novilunio de Tauro

«La Ley del Esfuerzo Grupal»

De entre los libros con los que he compartido una larga parte de mi vida, hay uno que suelo consultar para las ocasiones importantes, como ésta. Se trata del libro de “la Medicina de la Tierra”, de Jamie Sams. Le expliqué que me había comprometido con el grupo a participar con un pequeño escrito a propósito de esta luna nueva de Tauro, cuyas palabras estuvieran relacionadas con la Ley del Esfuerzo Grupal. Le pedí que tuviera la amabilidad de orientarnos con respecto a la semilla que resultara más propicia para sembrar en esta luna nueva en beneficio de todos los seres.  Y esta fue su respuesta:

GRATITUD POR LA COMUNIDAD

“La gratitud por la comunidad Tribal siempre ha estado muy clara en las culturas Nativas Americanas. El regalo de comunidad social, funcional y de apoyo que sobrevivía usando la cooperación afectiva era el estilo de vida de nuestros Antepasados. Esas antiguas comunidades Tribales usaban la ayuda mutua y la comprensión de supervivencia de grupo para unir a todos los miembros como una familia. La falta de separación y de egoísmo permitió a los Antepasados a sobrevivir muchas penalidades.

Hoy en día, el enfoque de todo ser humano que quiera el fin de la separación deberían ser estos mismos conceptos de ayuda mutua. Si la humanidad pudiera alcanzar esos mismos objetivos, incluso en las comunidades pequeñas, podríamos causar un enorme impacto en el dibujo global del planeta. 

Muchos videntes, visionarios y Soñadores han visto el potencial para que la Tribu Humana esté unida en armonía. Ahora tenemos que enfrentarnos al máximo Rito de Paso en ese proceso. No importa lo mal visto que esté en nuestro mundo, debemos mostrar gratitud por los cambios diarios en los corazones de los seres humanos que se están dando cuenta de que son recipientes que contienen el amor del Gran Misterio. Cuando esta parte del Rito de Paso está clara, es evidente que todos los seres humanos son una familia, una Tribu, todos somos humanos, todos necesitamos de algún tipo de curación y todos deseosos de comprender el potencial de la comunidad, de la comunicación en unidad. 

Apoya este potencial para la reunificación de la Tribu Humana, dando las gracias por cada ser humano que se embarca en este Rito de Paso; debes estar dispuesto a vivir tu compromiso con la unidad.”

Lola López Cabello

Estudiante de la Formación en Meditación Creativa

Novilunio de Aries

< Encadenando Buena Voluntad>

Todos y cada uno de nosotros cuando nos planteamos qué es la buena voluntad, sabemos intuitivamente que es una predisposición amorosa hacia los demás que actúa como pegamento, que nos cohesiona y vincula creando relaciones armoniosas.

Es un principio o idea de Dios. Dios es amor, inteligencia y voluntad. Como seres divinos, somos capaces de amar, de desarrollar nuestra mente y de tener propósito, dirección y voluntad.

Hoy nos centraremos en la buena voluntad o voluntad al bien. La voluntad es una experiencia individual y la voluntad al bien concierne al grupo.

El grupo, es el ente en el que las personas experimentan las relaciones. El grupo es un útero donde los participantes experimentan todo tipo de conflictos no resueltos en la infancia. Si te sentiste separado, no reconocido, si eres el mayor o el pequeño, tu rol será el que viviste. Si las personas del grupo tienen mayor consciencia, ese rol inconsciente y automático ya habrá cambiado y será más fácil relacionarnos entre sí.

El grupo es una unidad, compuesta por diferentes personas, con un objetivo común. Todo lo que ocurre en esta unidad afecta a todos sus componentes. Cuando dos personas del grupo se enamoran, el grupo está cohesionado. También hay un chivo expiatorio que expresa el malestar del grupo….

Siguiendo este hilo nos damos cuenta que, si todos somos afectados por todos, la crítica, la intolerancia y la irritabilidad son fenómenos que ocurren en los grupos por inmadurez emocional. El caso es que estos problemas pueden ser mitigados por la buena voluntad o voluntad al bien para todos.

Cuando la voluntad al bien es consciente, pienso bien de ti, me muestro servicial, conecto con tus necesidades. Si mi actitud es correcta hacia los demás y soy consciente de mis roles y tendencias de personalidad, la voluntad al bien para el mayor número de personas, creará vinculo, armonía y unidad grupal o unanimidad.

El contacto es una necesidad vital y los grupos son el lugar para vivir el tacto, como cuidado de los demás, desde la palabra y la acción y también el contacto, vínculo y relaciones.

Incorporar la voluntad al bien en nuestro día a día en todos nuestros grupos, familia, amigos y trabajo creará una cadena de buena voluntad, y propongo que sea este novilunio el inicio de esta cadena, para mejorar la comunicación en todos los grupos en los que participemos y poco a poco pongamos nuestro grano de arena para mejorar el mundo.

 

Margarita Herrero. Abril 2021. Estudiante de la Formación en Meditación Creativa

Luna Nueva de Piscis

«La Buena Voluntad y el camino de la INOFENSIVIDAD»

Podemos comprender la Buena Voluntad como la expresión “más simple” del verdadero Amor.

De ese “Amor, que no es emoción o sentimiento …” y que tiene una “determinación fija de hacer lo mejor para toda la humanidad o el grupo… a cualquier precio personal” sea cual sea el sacrificio, como expone A. Bailey en su Tratado “Sirviendo a la Humanidad”.

La buena voluntad se manifiesta a través de procesos unificadores, armonizadores y constructivos, donde el motor del mayor bien está presente, y es la llama que nutre el fuego de la nueva humanidad, del sentimiento profundo de unidad y fraternidad, generando espacios seguros, en la que todos y todas tengamos la posibilidad de manifestar nuestra individualidad y esencia, desde un punto de vista enriquecedor, nutritivo y sobre todo pacífico.

Esa guía, esa Luz, harán que nuestra acción sea inofensiva, no sólo en el desarrollo del individuo, sino también del Grupo… porque es la forma en la que la Humanidad Una, pueda nutrir y enriquecer su Melodía, incorporando todas esas bellísimas y únicas notas que cada ser “único” puede aportar desde la autenticidad de su ser.

Siento que la inofensividad es uno de los caminos sagrados para que esta humanidad una se complete y deje de estar y sentirse fragmentada… Por ello, volviendo a A. Bailey, apartémonos de “los grupos que tratan de destruir y atacar, no importa cuán sincero sea su móvil” y unámonos a aquellos “que tienen fines constructivos, que no luchan contra otro grupo u organización, y que han eliminado de su vocabulario la palabra “anti”.

Ciertamente, la inofensividad implica el desarrollo de un contacto profundo con la propia Alma, que realmente es el faro que nos puede guiar, llevando cada camino individual, hacia el Camino.

Si todos y todas cultiváramos con más amor y dedicación ese “íntimo” contacto, viviríamos de tal modo, que nuestras vidas serían “inofensivas” a través del desarrollo de una acción integradora, una conciencia de amor grupal y fraternidad que paulatinamente iría disolviendo el caos, la intolerancia y el fanatismo en el mundo. Para finalizar, me gustaría compartir en este novilunio este pequeño poema:

Ramón Moreira. Estudiante de Meditación Creativa. Marzo 2021

Luna Nueva de Acuario

Plantamos nuestras semillas de LUZ 

Hace unos 4600 millones de años durante la creación del sistema solar, como consecuencia de la gravedad, orbitaban al sol unos 100 planetas. Quizás por casualidad se produjo una catastrófica colisión entre la Tierra y un planeta llamado Theia, del tamaño de Marte; por entonces, el eje de rotación de la Tierra oscilaba entre 0º y 89º con una velocidad de rotación de unas 6 horas por día. Tras el impacto, una gran cantidad de materia fue lanzada al espacio quedando sometida por la gravedad de la Tierra; en unos 100 millones de años esa masa se convirtió en un anillo que posteriormente formó nuestro satélite, la Luna.

Aquel catastrófico, en su momento, acontecimiento habilitó el que se crearan unas circunstancias que, junto a otras muchas casualidades, permitió que millones de años después apareciera la vida. Entre estas circunstancias podríamos destacar que fijó el eje de rotación de la Tierra en unos 23,5º (la misma inclinación que tiene el corazón humano); también redujo la velocidad de rotación, frenada por la gravitación lunar, hasta las 24 horas por día actuales, alargándose progresivamente, mientras la Luna continúa alejándose de la Tierra, la inclinación fijada, permitiendo que se iniciaran los ciclos de las estaciones. Además, la gravedad lunar produce la atracción de fluidos del planeta, como las mareas. El agua representa el 70% de la superficie de la Tierra, la misma proporción que hay en una persona adulta, por lo que no es de extrañar que también nos afecten a todos, aunque no siempre nos damos cuenta, pues estamos ocupados… en otras cosas.

Esta danza gravitacional abrió un paréntesis temporal que permitió que surgiera la vida. Casualmente, en ese paréntesis nos encontramos ahora; quizás son demasiadas casualidades: hay quien a eso le llama milagro. Lo que parece claro, es que hay un orden preestablecido en el que la gravedad ordena todo lo que existe; lo mismo atrae masas hasta llegar a formar planetas, que mantiene a los satélites en órbita, a nivel psicológico tenemos cierta poderosa atracción que produce grandes apegos a situaciones, personas, creencias, hábitos…

Desde la limitada perspectiva humana, todos conocemos de la existencia de materia densa y la sutil energía, y como apuntó Einstein, son lo mismo pero con diferentes frecuencias vibratorias, por lo que podría existir un orden preestablecido que disolviera las dudas sobre todas estas casualidades; esta información ordenante inter compenetra todo lo que existe; esta estructuración trina de la creación está presente en todas las tradiciones primordiales: Padre, Hijo y Espíritu Santo – Brahma, Visnú, Shiva – Isis, Osiris, Horus… También en todos nosotros está presente y se podría comparar con una vela: por un lado, está el cuerpo físico, la sustancia, la cera de la vela que se consume; por otro lado, tenemos la llama que puede representar el espíritu, lo más sutil y esencial que hay en todos nosotros y que emite una luz, energía que se transmite por un universo infinito, indefinidamente y para interconectar ambas sustancias de tan diferente nivel vibratorio, tenemos la mecha o pabilo que se correspondería en el hombre con el alma.

Lo más esencial en nosotros es también lo más sutil, y la energía, que en forma de luz emite la llama, la emitimos todos nosotros en cada paso dado en el despertar nuestra conciencia, esa luz de comportamiento dual, como onda y como partícula, es un medio hoy utilizado para transmitir información, por ejemplo, los cables de fibra óptica. Nuestra conciencia está sometida a un intenso torbellino de estímulos de la naturaleza y humanos, por lo que hay que afinar la atención y la intención para que esa información nos sea útil.

El sol, con su luz directa, durante el día nos permite, por la vista, recibir información que define nuestra posición mentalmente sobre lo que percibimos, aunque con la noche se completa el ciclo en el que, con la ausencia de luz, reponemos energía e integramos lo percibido durante el día. Mediante el día podemos entender a la claridad de la luz las cosas, pero entender no es comprender, para poder comprender algo hay que practicarlo, integrarlo en uno y vivirlo; sólo la práctica de lo que entendemos, hace que esto sea comprendido, abarcándolo e integrándolo en uno mismo; en la oscuridad de las noches se consolida lo entendido durante el día y se plantan las semillas para integrarlo en nuestro subconsciente, semillas que con mimo podrán florecer.

Así como el Sol apunta a lo mental de nuestra personalidad, la Luna desde su Génesis apunta al corazón, “la mente puede equivocarse, el corazón jamás”, también mueve las aguas y con ello nuestra emocional personalidad.

Ciertamente la luna solo refleja la luz del Sol, funcionando como un espejo, artilugio éste muy interesante, pues nos permite ver lo que directamente no se puede ver, viendo la realidad desde el otro lado. También la luna está sometida a ciclos y ritmos como todo en el Universo, que se entrecruza con los ciclos del Sol. Es interesante observar cómo, en las noches de plenilunio, las cosas se perciben con otros matices, imperceptibles durante el día, no solo físicamente sino también psicológicamente. Esa información recibida en los plenilunios, hay que procesarla e integrarla en uno mismo, igual que comentamos con el Sol, pero en lugar de hacerlo en las noches, se hace en los novilunios, momento en el que plantamos nuestra semilla mental; no todas las semillas florecen, sólo aquellas que reciben cuidadosa atención. Algunos opinan que la semilla plantada en un novilunio da su fruto o se manifiesta en el plenilunio de seis meses después.

Me gustaría apuntar una observación final. Igual que la gravedad tiene esa propiedad física de atraer masas con fuerza proporcional a su tamaño, ocurre algo igual con las energías, pues son lo mismo, y el pensamiento es una forma de energía, por lo que la gente con pensamientos similares suele agruparse. Éste es un sutil efecto de la gravedad; la unión hace la fuerza, pues en el trabajo grupal las carencias de una parte son suplidas por otra dentro del grupo cuando hay una cohesión en el grupo; de este modo, el trabajo produce más que la suma de sus partes por separado, mentalmente nos sentimos reconfortados al lidiar las adversidades con un grupo de apoyo. Es algo que nuestros ancestros han sabido, organizándose en comunidades, ciudades, naciones… persiguiendo un sentido de unidad al defender los mismos objetivos. En estos tiempos la súper especialización, nos aboca a ser buenos en unas cosas muy concretas e ignorantes en todo lo demás, por lo que la colaboración del grupo se hace imprescindible.

Podríamos concluir, que la gravedad une a las personas con un objetivo común, aunque si este objetivo es cambiante, la cohesión del grupo se puede resquebrajar. Hay que escoger un buen pegamento que soporte el tiempo indefinidamente, y este no es otro que la buena voluntad de hacer el bien al mayor número de personas. Ésta es una Semilla que inconscientemente todos tenemos plantada en lo más profundo de nuestro Ser; solo hay que atenderla con atención para que se manifieste e irradie todo el esplendor que en todos nosotros hay.

 

Juan Carlos Ferreras. Estudiante de Meditación Creativa. Febrero 2021

Semillas para la Luna Nueva en Piscis

«Conectar con nuestra Divinidad en beneficio de la Humanidad»

Me pregunto ¿Qué son las correctas relaciones? Parece obvio, pero no lo es.

Tal vez la primera dificultad la encuentro en la palabra “correctas” porque para cada uno la corrección está puesta en un matiz diferente y en una creencia sobre la realidad distinta.

Aquí encontramos un segundo factor importante: la realidad. ¿Qué es la realidad? la realidad que vemos es de todo menos objetiva, cada uno vive una realidad distinta, según sus creencias, cultura, familia, espejismos colectivos y personales. Aquí nos damos cuenta de que existen muchas realidades, me atrevería a decir tantas como personas. Por eso nos es tan difícil relacionarnos y gestionar todo el torrente de emociones, sensaciones y juicios que las relaciones nos despiertan.

Las religiones han tenido un papel principal en la regulación de las relaciones sociales, pero sobre todo me referiré a la religión católica por la utilización de la culpa como herramienta de control de la población, así como la promesa de una vida eterna después de la muerte. Estas ideas nos desconectaron de nuestro poder personal y del regalo que el presente nos ofrecía. Hoy por hoy también la religión ha evolucionado con la sociedad y ambas trabajan en un contexto menos dogmático y más espiritual.

Desde diferentes corrientes filosóficas, la literatura, la cultura y sobre todo con el mayor nivel educativo de la población nos hemos dado cuenta de que la culpa tiene una vibración muy baja y que errar el tiro, equivocarse, forma parte de la experiencia que te permite aprender para rectificar y corregir. También sabemos que realmente solo existe el presente, un eterno presente regalándonos a cada instante nuevas oportunidades.

El crecimiento espiritual de la humanidad ha propiciado también una mayor conciencia y con ello mayor capacidad ética y de regulación interna.

A nivel íntimo, todo ser humano sabe que es lo que está bien o mal. Hablamos de conciencia. Nos regula internamente y nos hace responsables ante nosotros y ante el mundo de nuestros actos.

Cuánta más conciencia, más responsabilidad y compromiso con nosotros con el planeta, con la humanidad.

Sin conciencia no hay ética.

Venimos a este mundo con un desafío vital: llegar a ser nosotros mismos. Conectar con nuestra divinidad, la esencia única y personal que somos.

A lo largo de nuestro viaje en cada vida vamos desplegando el plan, no somos hojas en blanco. Mirándolo con perspectiva vemos los obstáculos y los problemas con los que nos hemos encontrado como parte de este camino. Las relaciones son nuestra principal fuente de inspiración para crecer, para amarnos y amar a los demás creando un mundo mejor para todos.

Los espejismos que empiezo a entender mínimamente, actúan como niebla que oscurece esta realidad personal.

Tal vez el reto sea este: Reconocer desde todas nuestras células que toda realidad es distinta y que solo podemos tener buenas o correctas relaciones desde el reconocimiento y respeto de lo que es distinto, sin juzgarlo. Desde ese profundo respeto a lo que es diferente, me puedo atrever a mirar cara a cara a los ojos de los demás.

Os invito en esta luna nueva a apreciar sin juzgar todo lo que es diferente a nosotros.

Margarita Herrero. Estudiante de Meditación Creativa. Enero 2021

 

Luna Nueva de Sagitario

«A la Luz de nuestro pensamiento» 

La luna nueva de Sagitario es la antesala de lo que está por venir, que es el acontecimiento de la Gran Mutación, es decir, la conjunción de Júpiter y Saturno en Acuario, que tendrá lugar el próximo 21 de diciembre y que marca, según algunos astrólogos, el principio de la tan esperada Era de Acuario. Con las características de esta Era se puede establecer un paralelismo con los ideales de Sagitario, ya que este signo es el Gran Maestro, la apertura de conciencia, el buscador de la Verdad con Mayúsculas de las cosas.

La Era de Acuario nos trae sin duda lo principal, que es la elevación del grado de conciencia de muchos que estaban dormidos y que ahora despiertan por el bien de sí mismos y de la Humanidad. Esta Era es la oportunidad que tenemos para reconocer la Divinidad Esencial que existe dentro de cada uno de nosotros y de los demás, es decir, el reconocimiento de que somos poderosos en lo que se refiere al potencial divino que nos fue concedido como almas y que lo habíamos olvidado cuando encarnamos en esta vida, pero ahora ha llegado el momento de poner en marcha esas capacidades divinas que nos fueron dadas para comprender que todos somos Uno y que tenemos que trabajar conforme a ello para lograr el Bien de la Humanidad mediante la Unidad.

Sagitario nos ayuda a romper las barreras mentales establecidas en la mente humana a través de las eras. Nos permite establecer nuestro propio pensamiento independiente de lo aprendido en nuestra infancia y alejado de patrones de pensamiento grabados en nuestra mente desde tiempo inmemorial; patrones como la idea de que somos seres separados que nos lleva a discriminar a otros por razón de raza, sexo, religión, etc. Es el momento de considerar que, tengamos la forma que tengamos, todos llevamos dentro una chispa divina.

La Era de Acuario es la Esperanza de que la energía del Esfuerzo Grupal mueve montañas como el fuego de Sagitario le mueve a él y le acompaña en la consecución de las metas que se propone y las cumple incansablemente una tras otra, gracias a su energía ardiente que le ayuda a no desfallecer nunca.

María Teresa del Pino. Estudiante de  Meditación Creativa. Diciembre 2021

Luna Nueva de Escorpio

«Nos reconocemos en la LUZ del camino » 

El signo de Escorpio transcurre por aguas profundas, cavidades oscuras y cuevas secretas. En él se encuentran la muerte y el vientre, la oscuridad más negra y el inicio de la luz victoriosa. El principio del final y el final del principio. En el tempo que confluye entre una respiración y otra. En el proceso denominado el “Respiro Divino”. Un proceso de dos sentidos, que se da en todas manifestaciones y estados que se expresan en el Universo. La ley universal en que todo lo físico tiene un principio y un final, o visto de otro modo, un final y un inicio implícito

La oscuridad está llamada a ser trascendida, porque lo que predomina es la luz. La ciencia ha demostrado la existencia de los fotones, las partículas más pequeñas de luz, y sin embargo, no ha constatado la existencia de “oscurones”. Simplemente, hay más o menos fotones. Esta simple pero decisiva constatación nos lleva a cambiar la visión de la oscuridad. La oscuridad en sí misma sólo existe cómo un estado o manifestación subsidiaria a la falta de luz. Simplemente existe porque no hay luz. Si por el contrario estuviera presente la luz, la oscuridad no existiría. Se daría una gradación infinita de más o menos luz y podría llegar a cambiar por completo la visión. Las aguas profundas serían claras, prístinas, las cuevas iluminadas, la noche iridiscente y los secretos brillarían revelados a doquier.

La luz prende en nosotros en forma de vida humana encarnada, y somos portadores de una llama de luz que nos ha sido regalada para que transitemos por este nuevo estado, plano o dimensión. Disponemos de más o menos luz dependiendo del momento de la evolución en que nos encontremos a nivel individual y colectivo. Somos portadores de luz y en algunos tramos, pasamos por senderos poco iluminados porque no hemos mirado en nuestro interior. Incluso podemos pasar vidas enteras, sin verla, sin tan siquiera constatarla. Sin embargo, ella nos vuelve a llamar y una y otra vez, y nos prende nuevamente.

El alma es luz.

La luz es reflejada en la mente

Entonces, automáticamente te conviertes en un portador de Luz

La Luz brilla en un sitio oscuro

Cuando no vemos luz, decimos que eso es la oscuridad o la muerte. Pero, en definitiva, es la luz que es llamada a trascenderse, una y otra vez. Nos convoca a seguir buscando en nuestro interior, porque cuando la hallemos dentro de nosotros, ya tendremos nuestro propio lucero. Un lucero que nos guiará a la fuente. Ya no transitaremos por paisajes lóbregos dando traspiés y viviendo en un mundo de espejismos. En cada proceso, vida o encarnación nos manifestaremos en una igual o superior intensidad de luz, amor y voluntad, que habremos conseguido captar en la última vida. Ella –la Luz- siempre está. Incluso en la muerte, en la oscuridad, en el principio y el final.

Porque lo que fue, no puede dejar de ser.

EL CAMINO POR EL CUAL LA LUZ SE RECONOCE A SÍ MISMA

Conforme se evoluciona desde lo individual y lo colectivo, la humanidad entera ascenderá en la gran espiral de la consciencia cósmica. Por ello, cada vez se tendrá una visión más clara. Así mismo, los periodos de poca luz serán más livianos, menos densos, hasta alcanzar la iluminación individual y colectiva. Como cuando subimos por la ladera de un valle profundo y poco a poco llegamos a cotas cada vez más soleadas.

Venimos de la Luz y somos Luz, pero en la espiral de nuestra evolución, entramos en diferentes brechas o manifestaciones de la materia, cuerpos y estados, en los que la luz se disipa o diluye en la manifestación, como si al entrar en contacto, la luz se atomizara en un pequeño firmamento de estrellas que no se ven entre ellas. Simplemente hay que cerrar los ojos y asomarse dentro, para ver que hay lo mismo dentro que fuera.

Para que esto ocurra, ese Yo imperecedero e inmutable tiene que despertar y unificar su ser impersonal interno. Se necesita el uso correcto de la voluntad para permanecer en el Ser Espiritual. El guerrero como el uso correcto de la voluntad.

Guerrero soy, y de la batalla salgo triunfante

Estamos en esta vida encarnada entre espejismos y distorsiones, que nos amagan la realidad. Nos identificamos con el personaje, con el ego, y la Luz del alma se disipa. Es desde el poder de la Voluntad consciente, la intuición y la mente, junto con el Amor –como un Orden Divino-, que recomponemos esta luz dispersa y vislumbramos entonces la linterna de fuego de nuestra alma y percibimos entonces la UNIDAD ESENCIAL que somos junto con todo cuanto nos rodea.

Es en este preciso instante cuando avanzamos en la escalera de la evolución universal, quizás pronto o más tarde y dure más o menos este proceso de iluminación. Pero en todo caso, la luz del alma siempre ES. Luz a momentos visible y en otros mezclada y menos visible que nos acompaña. Pues somos lo que somos siempre, LUZ, AMOR Y PODER en distintos estados y planos.

                                                   Lo que es no puede dejar de ser, aunque no se vea.

Finalizar con la siguiente invocación:

Que la energía del Ser divino me inspire

Y que la luz del alma me guíe.

Que sea conducido/a de la oscuridad a la Luz,

De lo irreal a lo Real,

De la muerte, a la Inmortalidad.

Lourdes Mora Alsina. Estudiante  de Meditación Creativa. Noviembre 2021