La Buena Voluntad es Amor en Acción
Nuestra percepción del mundo, la cual pensamos es verdadera, está determinada en gran medida por nuestros valores y actitudes.
Esto nos lleva a confundir verdades parciales y tomarlas como toda la verdad.
A menudo creemos que la Buena Voluntad es sinónimo de buena disposición y de una actitud amable y condescendiente, de tolerancia hacia los defectos de los demás, o como algo que hace las relaciones suaves y agradables, pero ninguna de estas ideas es adecuada, pues tiene un significado más profundo y una implicación más amplia.
La Buena Voluntad es una energía o principio espiritual, una verdad a la cual el Yo superior, el Alma, en cada uno de nosotros responde, e implica actuar pensando en el mayor bien para el mayor número y por lo tanto da orientación y dirección a nuestras vidas.
La Buena Voluntad es voluntad al bien, promueve la armonía y la unidad y se expresa a través de las correctas relaciones humanas, rompe barreras y construye puentes entre individuos y pueblos y es la piedra de toque que transformará el mundo porque disipa el miedo y evoca la confianza generando verdadera cooperación. La buena voluntad es, verdaderamente, la llave mágica que abre la puerta a una era nueva y mejor.
Se podría decir que la actual difícil situación de la humanidad es debido principalmente al hecho de que aquellos que tienen voluntad, a menudo no tienen la voluntad-al-bien, es una voluntad usada egoístamente para lograr los objetivos de la personalidad. Que aquellos que tienen amor, tienen poca o ninguna voluntad –son débiles, o miedosos, o perezosos. Por lo tanto, la voluntad, para que sea constructiva y no destructiva, debe ser voluntad-al-bien. Esto requiere un nivel de desarrollo relativamente alto y una verdadera percepción espiritual, y cuando se manifiesta a través de la personalidad de un individuo se le llama buena voluntad.
Formación de Meditación Creativa, estudio sobre el Principio de Buena Voluntad.